Vandana Shiva (Dehradun, India, 1952) es un auténtico emblema del movimiento antiglobalización, porque en ella confluyen muchas preocupaciones de este movimiento: la justicia social, la ecología, el papel de la mujer... Shiva es física y es autora de numerosos libros. Ahora llega en castellano su ensayo ¿Quién alimenta realmente en el mundo? (ed. Capitán Swing), con el que Shiva cuestiona que la agricultura industrial tenga la solución a la crisis alimenticia. Shiva ha venido a Barcelona para participar en el ciclo "El mundo que necesitamos" en el CCCB, con la conferencia "Sembrar la libertad", en la que ha propugnado nuevas vías para resolver el problema de la alimentación mundial.

Contra las multinacionales del agronegocio

Shiva lo tiene muy claro: "Es falso que no podamos alimentarnos sin productos químicos". La activista india ha cargado contra las multinacionales de las semillas, y en especial contra Monsanto. Ha asegurado que, en contra de lo que vende la industria agroalimentaria, "su sistema es altamente ineficiente". Para Shiva, se ha conseguido reducir el número de gente que trabaja la tierra, pero se están produciendo productos de baja calidad: "mangos que no tienen ni sabor, ni zumo". Afirma que lo que ahora se está produciendo no son alimentos, sino "antialimentos" o "alimentos nocivos", y argumenta que eso pasa porque los que deciden qué comemos no cocinan.

Ecocidio

Vandana Shiva es muy crítica con el uso de fertilizantes y el elevado consumo de combustibles fósiles que implica la agricultura mecanizada. Denuncia que la política de la industria agrícola es una verdadera "guerra contra la diversidad". Y afirma que se trata de un ecocidio en toda regla: lo demuestra con la desaparición de las abejas y otros insectos en Europa, que tendrán graves consecuencias ecoógicas. La activista medioambiental se muestra radicalmente contraria a los productos genéticamente modificados. Y afirma que las técnicas agrícolas modernas "crean enfermedades nuevas cada día". Shiva advierte que "si destruyes la Tierra, esta te destruirá a ti", y combate a aquellos que proponen planificar la colonización de nuevos mundos para cuando la Tierra sea inhabitable: "eso es un pensamiento patriarcal". En cambio, Shiva defiende la importancia de los pequeños granjeros, porque sus producciones se integran en un ciclo perfectamente ecológico y porque "saben lo que es bueno para sus plantas".

Conectar con la Tierra

Shiva está segura que los que no tienen la solución para la agricultura son Monsanto y las grandes empresas del sector, que representan "una amenaza para la democracia" ya que son capaces de imponer políticas agrícolas en los gobiernos, en contra de los intereses de quien los han votado. Apunta que "la estupidez y la arrogancia" de los humanos están destruyendo el Planeta. Afirma que para resolver los problemas reales de la humanidad hay que conectar con la Tierra. Está segura de que se puede reconducir la situación si se aprovecha la "inteligencia viva de millones de personas". Y concluye que "la agricultura tendría que basarse en el amor a la Tierra, a nuestros antepasados, a los niños que son nuestro futuro...". La activista india afirma que no se rendirá en su lucha. Y muestra mucha decisión, aunque en esta ocasión no ha suministrado muchos argumentos. Como reconocía su presentador en el CCCB, Lluís Reales, su posición es muy controvertida. La polémica está servida.