El punk rock californiano ha sido el gran protagonista de la tercera y última jornada del 10º Rock Fest de Barcelona. El festival decidió abrir miras en esta edición añadiendo el punk a su cóctel explosivo, y el resultado no podría haber sido más satisfactorio. Y es que la actuación de The Offspring ha sido memorable y ha sido recibida con entuasismo y con una presencia masiva, a pesar de que hace menos de un año que la banda liderada por Dexter Holland y Noodles pasó por el Olímpic de Badalona. Antes, Bad Religion, otro referente del punk californiano, ya ha evidenciado que el estilo encaja con el festival, una simbiosis perfecta entre la banda y un público que ha saltado y coreado grandes himnos generacionales como Punk Rock Song o American Jesus.
Bad Religion calienta motores con su estilo inconfundible
Ya en la previa del festival, desde el Rock Fest enfatizaron que estaban convencidos que añadir bandas más próximas al punk al cartel iba a ser todo un éxito. El viernes, con la actuación de los Sex Pistols justo antes que Megadeth, se pudo apreciar que no iban mal encaminados. Y la confirmación ha llegado este domingo, cuando Bad Religion han empezado los primeros acordes de Recipe for Hate, el tema elegido para iniciar el bolo. Los pogos han dominado la zona central y la fiesta de coros, saltos y empujones se ha hecho con el control, como en los viejos tiempos. Con Greg Graffin en un estado de forma excepcional y un sonido que ha rozado la perfección, Bad Religion ha ido enlazando grandes himnos de sus más de 45 años de existencia.

El ritmo ha sido endiablado y el público, a pesar de la calor asfixiante y de la tralla acumulada después de más de 2 días de festival, lo ha seguido al unísono. Especialmente espectacular ha sido la puesta en escena de 21st Century (Digital Boy) y Fuck You, los dos himnos elegidos para liderar el inicio del concierto. En total han sido 21 los temas que Bad Religion ha puesto sobre el escenario, sin descansos y ni grandes parafernalias, solo punk rock y un mensaje claro, escrito en catalán, para terminar: "Pensar por vosotros mismos".
La fiesta de The Offspring encandila al Parc de Can Zam
Y Bad Religion ha sido solo el aperitivo. Ya que después del power metal de Powerwolf, ha sido el turno del plato principal de la jornada, The Offspring. Después de su gira de presentación del Supercharged, la banda ha reconfigurado el setlist, con sus dos discos más aclamados, el Americana y el Smash, como líderes del recital. Ha sido un carrusel de emociones, nostalgia noventera en vena, grandes himnos que el público, entregado y con una sonrisa en los labios, ha acogido con entusiasmo.

Desde el Come Out and Play con el que han abierto el bolo hasta el Self Esteem con el que lo han cerrado, The Offspring ha ido poniendo sobre el tapete su repertorio de canciones para ser coreadas y saltadas, un recorrido generacional que también ha tenido tiempo de homenajear al gran Ozzy Osbourne, leyenda del heavy metal, fallecido hace un año. Por el camino, All I Want, Original Prankster, Bad Habit, Walla Walla, Gotta Get Away, Pretty Fly (for a White Guy) y You're Gonna Go Far, Kid han brillado en el Parc de Can Zam, para certificar que el rock, desde el metal hasta el punk, pasando por todas y a cada una de sus vertientes, siempre tendrá una buena acogida en un Rock Fest que ya calienta motores para su próxima edición, que se celebrará entre el 1 y el 4 de julio del 2027.