El terror de la explotación laboral: 'Sanguine' se lleva el premio a la mejor película del festival de Sitges

El terror no siempre se esconde detrás de un monstruo, un asesino o una presencia sobrenatural. A veces se encuentra en el trabajo, en las exigencias imposibles, en el agotamiento y en la presión para llegar a todo. Esta es la premisa de Sanguine, de la directora francesa Marion Le Corroller, que se ha proclamado mejor película de la 59.ª edición del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Sitges. Una historia que convierte la explotación laboral en una auténtica pesadilla física y psicológica y que se ha impuesto en un palmarés muy repartido, con el cineasta indonesio Joko Anwar como mejor director por Ghost in the Cell y la película de animación Wildwood, de Travis Knight, como gran favorita del público.

Sanguine, que ha recibido un premio dotado con 20.000 euros, se inscribe en el género conocido como body horror, una modalidad del cine de terror que explora la deformación, la enfermedad y la transformación del cuerpo humano. Su protagonista, interpretada por Mara Taquin, es Margot, una joven estudiante de medicina que intenta sobrevivir al ritmo frenético de las prácticas en un servicio hospitalario de urgencias. Pero la llegada de pacientes jóvenes con síntomas inexplicables acabará convirtiendo su vida en un infierno. Lo más inquietante es que su propio cuerpo comenzará a desarrollar la misma misteriosa patología que intenta diagnosticar.

La película tiene, además, un componente autobiográfico. Le Corroller ha explicado que se inspiró en su experiencia profesional en el mundo de las finanzas, que decidió trasladar al ambiente hospitalario. "Quería que fuera una película de terror porque lo que viví en las finanzas fue terrorífico", confesó durante su paso por el festival. La directora considera que algunos hospitales se han convertido en grandes empresas y utiliza esta contradicción para construir una crítica a un sistema laboral que acaba devorando a las personas.

La miembro del jurado Valeria Vegas ha destacado que Sanguine es una película muy completa, tanto por lo que explica como por la forma de explicarlo, y ha remarcado su capacidad para conectar con una generación que vive sometida a exigencias profesionales cada vez mayores. El director del certamen, Ángel Sala, también ha celebrado el peso creciente de las mujeres en el cine fantástico, una tendencia que considera especialmente visible en esta edición.

Joko Anwar, mejor director, y el sello de Danny DeVito

El premio a la mejor dirección ha sido para Joko Anwar, uno de los grandes nombres del cine de terror indonesio, por Ghost in the Cell, una historia ambientada en una prisión de máxima seguridad donde una serie de asesinatos macabros obliga a los reclusos a unirse para combatir una amenaza sobrenatural. Una mezcla de terror, acción, humor y crítica social que también ha conseguido el premio del jurado Carnet Jove.

El premio especial del jurado ha recaído en Drag, dirigida por Greg Yagolnitzer y Raviv Ullman y producida, entre otros, por Danny DeVito y su hijo Jake. La película, en la que también participa Lucy DeVito, cuenta la historia de dos hermanas que intentan robar en una casa rural, pero el plan se les complica cuando una queda inmovilizada tras lesionarse la espalda.

En cuanto a las interpretaciones, Jasmine Trinca ha ganado el premio a la mejor actriz por The Spiral y Benoît Magimel el de mejor actor por Historias de la noche. El galardón al mejor guion ha sido para Buddy, de Casper Kelly y Jamie King; el de mejor fotografía para Raphaël Vandenbussche por Océano Titánico, y el de mejores efectos especiales para Hong Jeong-ho por Colony.

'Wildwood' enamora al público

El gran premio del público ha sido para Wildwood, de Travis Knight, una película de animación en stop-motion, la técnica que da vida a figuras físicas fotografiándolas fotograma a fotograma. Producida por el estudio Laika y basada en la novela de Colin Meloy, llegará a los cines el 23 de octubre. La historia sigue a Prue, una niña que se adentra en un bosque misterioso para rescatar a su hermano pequeño, secuestrado por una bandada de cuervos. Animales que hablan, personajes fantásticos y un universo visual extraordinario protagonizan esta aventura que ha seducido a los espectadores del festival.

El palmarés también ha reconocido el cine de género más experimental. En la sección Noves Visions, Hen, de Nico Scheepers, ha sido escogida mejor película, mientras que el dúo Burnin' Percebes, formado por Fernando Martínez y Juan González, ha ganado el premio a la mejor dirección por La muerte de Drácula, compartido con Cristian Ponce por Familia teme enfrentar una nueva noche de terror. El premio de la crítica FIPRESCI José Luis Guarner ha sido para The Incomer, de Louis Paxton.

Sitges supera el millón de euros de recaudación

Más allá de los premios, el Festival de Sitges cierra su 59ª edición con unas cifras que confirman el buen momento del certamen. Según ha explicado la directora de la Fundació del Festival, Mònica Garcia, la venta de entradas ha crecido un 6% y la recaudación ha llegado a los 1.050.000 euros, superando nuevamente el millón de euros.

Con la mirada puesta en el 2027, cuando el festival celebrará su 60.º aniversario, la organización confía en recuperar la renovada sala del Retiro, que permitiría ampliar la capacidad de acoger espectadores. El Auditori también será objeto de mejoras, aunque las obras comportarán una pequeña reducción del número de butacas.

La edición de este año ha contado con la presencia de grandes nombres del cine internacional como Peter Jackson, Danny DeVito, Kevin Bacon, Kyra Sedgwick y Alejandro Amenábar, y culmina este sábado con la gala de clausura y el reconocimiento honorífico a Amy Irving. Un festival que continúa creciendo y que este año ha encontrado su gran monstruo cinematográfico en un enemigo muy cotidiano: la presión del trabajo.