Svetlana pisa fuerte. Quieren incomodar, provocar y crear una comunidad de marranas, pero sin perder de vista el petardeo y pasarlo bien. Formado por Júlia Díaz y Roc Bernadí, "Svetlana nace de una broma, nace de nuestra amistad de hacer canciones", comenta Júlia. Publicaron su primera canción Moderna del raval en 2021, y poco a poco se fue convirtiendo en un grupo más consolidado. Ahora han publicado Marrana, su carta de presentación, donde juegan con diferentes estilos y donde, mediante citas y samples, han juntado a grandes referentes de la cultura pop. Se han apropiado de la palabra que da título al disco, muy encasillada y estigmatizada. Hablamos de la falta de referentes y de la ubicación de los artistas queer dentro de la industria musical —"todo lo que sale de lo normativo cuesta mucho que ocupe un sitio mainstream"—; también hemos hablado de Los Manel y de las noches de la Mercè en la Playa de Bogatell. Presentaron el nuevo álbum el pasado 11 de abril en Barcelona y el 28 del mismo mes lo presentarán en Madrid.

Entrevista Svetlana / Foto: Irene Vilà Capafons
Foto: Irene Vilà Capafons

Utilizáis la ironía y el humor para hacer crítica en algunas canciones. ¿Habéis encontrado la comodidad con esta vía?
Júlia Díaz:
Es como nuestra manera de ser y de relacionarnos entre nosotros, de todo hacemos broma, y creo que eso se traslada a la hora de escribir, a la hora de pensar y de componer las canciones. Y creo que es nuestra esencia, porque es realmente como somos.

Este disco recoge las canciones desde la primera hasta las más actuales. ¿Cómo ha sido el proceso de creación?
Roc Bernadí:
Como nos conocemos desde hace tiempo, hay canciones que hace mucho que las cantamos, pero nunca las habíamos producido, entonces el disco es un poco un machambrado de estas canciones que hemos compuesto superrápido o canciones que teníamos en la cabeza desde hacía 10 años.

JD: Es como un poco la presentación, esto es lo que somos. Y después ya encontramos la justificación.

¿Encontráis una idea central?
JD:
O sea, al fin y al cabo todas las canciones encuentran un punto en común: que Svetlana es una marrana, nosotros somos una marrana, el concepto de marrana. Todas las canciones se pueden unir en este concepto, de lo sucio, de aquello que no se quiere hablar, sacarlo desde el humor.

Nos gusta provocar porque hay una cosa, del mundo en general y creo que también de aquí, de nuestra Catalunya, que es que somos muy rancios y nada puede salir de las normas que tenemos

Es un adjetivo que normalmente tiene una tendencia negativa. ¿Le estáis dando la vuelta?
RB:
Sí, este grupo nos permite sacar las cosas que quizás no están tan aceptadas a nivel social y ponerlas en un escenario, entonces a veces incomoda ver ciertas cosas que no están permitidas. Y a nosotros nos gusta mucho.

¿Queréis incomodar con vuestras canciones?
RB:
Sí, uno de los objetivos es este, también es pasárselo bien, pero como dice Manuela Trasobares la provocación es lo que vende. Y creo que nos gusta provocar porque hay una cosa, del mundo en general y creo que también de aquí, de nuestra Catalunya, que es que somos muy rancios y nada puede salir de las normas que tenemos. A nosotros nos gusta reventar un poco todo eso y sacar el animal que llevamos a dentro.

JD: Incomodar, por una parte, y por la otra crear una comunidad de marranas, de guarras, sudadas, desviadas, que estemos allí todas juntas.

RB: Pero al final también lo que hacemos es pasárnoslo bien y vivir un poco la vida, quiero decir que tampoco tenemos aquí una misión de llevar una doctrina.


¿Vosotros habéis tenido referentes catalanes marranas, o creéis que estáis llenando un vacío?
RB:
A ver, suena un poco ególatra decir que estamos llenando un vacío, pero... [risas]

JD: Cuesta encontrar lo que hacemos nosotros si te fijas en referentes de música en catalán, de petardeo yo no conozco.

RB: Bueno, al menos yo creo que nos fijamos mucho en nuestra época de ir a la playa del Bogatell a ver a Txarango —que ahora todo el mundo los critica mucho y nosotros nos lo pasábamos super-bien—, y sí que es verdad que faltaba un poco de marranada. Ladilla Rusa, evidentemente, son grandes referentes y los queremos y tal, pero gente que cante en catalán, haciendo esto, encontrábamos poca.

¿Buscabais referentes más externos?
RB:
Lo que realmente hicimos es ir haciendo, y ha sido ahora mirando atrás que hemos visto que a nosotros nos ha faltado todo eso. Sí que te pones con cosas más externas, yendo muy lejos hubo una época que nos gustaba mucho Lady Gaga; quiero decir que, salvando las distancias, es un referente.

¿Cuáles son las influencias del nuevo disco?
JD:
Yo creo que hay bastante de Camela, obviamente de Ladilla Rusa, está la rumba catalana, de Peret... Salvando las distancias 100%.

Entrevista Svetlana / Foto: Irene Vilà Capafons
Foto: Irene Vilà Capafons

RB: Nos gusta mucho jugar con muchos estilos y también somos dos personas que nos parecemos mucho, y a la vez somos muy diferentes. Júlia tiene unos referentes muy específicos y yo tengo otros. Y por ejemplo, una cosa que nos gusta mucho hacer, es citar o poner referentes explícitamente, y quien los pilla, los pilla y quien no, no. O jugar con todo el mundo de los samples, que puedes encontrar desde ABBA a referencias al grupo Barricada, Manel, Madonna... Juntar un poco toda esta cultura pop y ponerla aquí, creo que es lo que nos define.

Os quería preguntar por Manel, porque encontramos citas explícitas tanto en alguna canción antigua como recientes.
RB:
Es que tuvimos una época muy heavy de Manel. No dejamos de ser dos catalanitos que escuchan a Manel y que hace cuatro o cinco años estábamos en primera fila, y nos encanta.

JD: Siempre está aquí rondando, obviamente, y las letras de Manel son una absoluta pasada, y nos gusta mucho. Entonces, quieras o no, te nace natural.

No dejamos de ser dos catalanitos que escuchan a Manel y que hace cuatro o cinco años estábamos en primera fila

Y también, como sample, habéis versionado la canción popular del juego de manos Don Federico.
RB:
La canción es tan fuerte: "Don Federico mató a su mujer, la hizo picadillo y la puso en la sartén", que es una canción que cantábamos todas. Y eso es una idea que tuvo Júlia ya hace mucho tiempo...

JD: De explicar la historia de la Dulce Neus, Neus Soldevila. Cogimos la canción de Don Federico, que cantábamos en cuarto de primaria en el patio, tan tranquilamente jugando al juego de manos, y lo hemos cambiado de bando, con la historia de la Dulce Neus. Y una cosa muy curiosa es cuando vinieron las niñas a grabar al estudio, se sorprendían por la canción, que dice: "A la Dulce Neus, mató a su Joanet" y conocían Don Federico y la cantaban tan tranquilamente, y es como: "¡uau!" Lo tenemos tan integrado y tan normalizado, pese a lo fuerte que es la letra.


Habéis hecho 5 colaboraciones; ¿qué habéis extraído?
JD:
En este álbum están el Caldo, Ari Llobet, las Ketekalles, Habla de Mí en Presente y la Ouineta. Yo creo que los procesos con los 5 han sido muy diferentes. Por ejemplo, con el Caldo ha nacido una amistad increíble y es un amor.

RB: Ari Llobet es un pilar de Svetlana, sin ella es que no estaríamos hoy aquí, es una actriz buenísima y es superchulo. Los Habla de Mí en Presente y las Ketekalles, superbonitos, no los conocíamos de nada. Es muy guay y muy enriquecedor poner una cosa absolutamente nueva en el estudio y decir, hostia, a ver como creamos.

JD: Y fuerte, porque no conoces a esta persona, es un poco cita Tinder a ciegas: a ver como acabamos. Aprendes a componer con otros puntos de vista y nuevas maneras de hacer música.

Los grupos de música queer normalmente se habían visto en otros tipos de estilos musicales, ¿consideráis que estáis abriendo camino?
JD:
Yo creo que ahora se empiezan a ver artistas queer que hacen diferentes estilos. Antes la gente estaba más en los márgenes y hacían un estilo con unas letras más explícitas, más politizadas, y ahora tenemos la suerte de que la industria quiere empezar a llevar a los escenarios lo que pasa en la calle, y hay una parte que está bien porque empieza a tener foco. Y gracias a eso yo creo que se están viendo más estilos.

RB: Pero bueno, la gente no se deja sorprender cuando ven a un maricón y una bollera libremente en un escenario, expresándose y pasándoselo bien. Quiero decir, que simplemente por el hecho de ser, ya provocamos incomodidad. Entonces yo creo que es un poco jugar con eso, tampoco hay que ir a leer un manifiesto: simplemente siendo lo que somos, es muy fuerte porque ya salimos de la norma. Entonces la gente ya dice, hostia, quién son estos mequetrefes... Somos lo que somos y creo que eso ya es lo más político de todo. Por ejemplo, creo que el gran fenómeno de Mushkaa es que ella salga delante de 15.000 personas y diga "la ratxeta em posa, trenca el matalàs, no sé què" y no hace falta que diga nada más. Es un hecho superheavy.


¿Cuál es el proceso de creación de las canciones?
JD:
Yo creo que hay un poco de todo, Roc me envía sus ideas de una letra a las 3 de la mañana —que obviamente estoy durmiendo— y el día siguiente lo escucho y digo: "estás loco". Y empiezo a pensar mientras voy en moto, que es mi momento de inspiración, y paro en el semáforo y hago notas de voz. En el álbum tenemos de todo, de hecho hay una canción que hicimos hace diez años de un poema de Joan Maragall que Roc tenía que recitar en el Institut del Teatre.

RB: Son brutales, los audios de la Júlia en la moto. El de 10 Dies quedó literalmente así. Después también hay canciones que las hemos hecho juntas.

El gran fenómeno de la Mushkaa es que salga delante de 15.000 personas y diga "la ratxeta em posa, trenca el matalàs"

¿Como habéis planteado el nuevo directo?
RB:
La base es el petardeo, y lo que nos mueve mucho es imaginarnos saliendo de fiesta, pasándonoslo bien. Somos muy hedonistas, nos gusta mucho ser disfrutonas e imaginarnos con nuestras amigas allí, borrachas... O sea, yo creo que cuando hacemos las canciones ya siempre nos imaginamos cómo será el directo.

JD: 100%. Y también lo que queremos transmitir. Queremos que la gente salga de allí y al día siguiente diga: "ayer fui a un concierto de Svetlana y me lo pasé super-bien".

¿Combináis Svetlana con otros trabajos?
JD:
Sí, yo todavía tengo suerte que vivo y trabajo aquí en Barcelona. Trabajo en una entidad que se dedica a hacer prevención en el tema de drogas, y tengo la suerte de poder combinármelo bastante con todo el proyecto y que es un trabajo que tampoco me implica mucho físicamente y a nivel de voz.

RB: Yo estoy más cansado porque ahora estoy haciendo Aladdin, el musical en Madrid, y combinarlo es un reto. Es muy chulo porque es a lo que me quiero dedicar, pero claro, a veces hay épocas disociadas.