Antoni d'Amat y de Junyent —más conocido como virrey Amat— fue el primer catalán que, después de 1714, fue nombrado virrey de un virreinato colonial americano. Este cargo era importantísimo, y más en el caso de Perú —el nuevo destino de Amat—, que era el virreinato que aportaba más recursos a la Corona. Se puede afirmar que Amat fue el segundo catalán más poderoso del mundo —después de Ramon Vilana-Perles— entre 1714 y 1800. Pero, realmente, ¿era Amat el funcionario leal, honesto y apreciado que se ha pretendido proyectar?