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El Orfeó Català vive uno de los momentos de mayor proyección internacional de su historia. El pasado febrero, los coros del Palau de la Música Catalana hicieron historia en Estados Unidos con la interpretación de la Missa solemnis de Beethoven junto a la Filarmónica de Los Ángeles, bajo la dirección de Gustavo Dudamel. Aquel debut, en uno de los grandes escenarios de la música clásica norteamericana, culminó con una emotiva ovación de seis minutos que reconocía la excelencia de las voces catalanas. Parecía difícil superar aquella hazaña, pero solo unos meses después, Dudamel ha vuelto a confiar en el Orfeó para un nuevo reto internacional, esta vez con la prestigiosa Filarmónica de Nueva York. La nueva aventura ha comenzado este sábado en la Philharmonie de París, donde el Orfeó Català, el Cor de Noies y varios cantantes del Cor Infantil han compartido escenario con una de las orquestas más importantes del mundo. Es el primero de cinco conciertos que llevarán las voces catalanas a Barcelona, Madrid, Hamburgo y Viena, en una gira que culminará el 22 de octubre en la Musikverein, uno de los templos de la música clásica europea. La trascendencia de la cita es doble: la New York Philharmonic regresa al continente después de casi una década de ausencia y Dudamel protagoniza su primera gira europea al frente de la formación, con los coros catalanes como parte destacada del proyecto artístico.

La trascendencia de la cita va más allá del concierto. Dudamel ha escogido los coros catalanes para su primera gira europea al frente de la New York Philharmonic, una formación que regresa al continente después de casi una década de ausencia y al Estado español después de cerca de quince años. El Orfeó Català, el Cor de Noies y varios cantantes del Cor Infantil participan en cinco de los diez conciertos programados, consolidando así una relación artística que se ha ido reforzando durante casi dos décadas.


Un homenaje musical a las víctimas del 11S

La participación de los coros catalanes tiene, además, una dimensión especialmente emotiva. Interpretan En la transmigración de las almas (On the Transmigration of Souls), del compositor estadounidense John Adams, una obra escrita en 2002 por encargo de la Filarmónica de Nueva York como homenaje a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Su interpretación coincide con el 25.º aniversario de unos atentados que marcaron profundamente la sociedad estadounidense. No es una obra convencional. La música orquestal y las voces del coro se combinan con grabaciones, nombres de víctimas y fragmentos de mensajes relacionados con la tragedia. El resultado es un memorial sonoro que busca transmitir el dolor de la pérdida y preservar el recuerdo de los muertos. La composición obtuvo el Premio Pulitzer de Música.

Xavier Puig, director del Orfeó Català, ha destacado la "trascendencia" de esta pieza de John Adams, al que considera "el compositor americano más reconocido actualmente", una obra que define como un memorial concebido para ayudar a los familiares de las víctimas. El programa de París se ha completado con Invisible House, de la compositora canadiense Zosha Di Castri, en estreno europeo, y la Sinfonía número 5 de Serguéi Prokófiev.

De Los Ángeles a Viena: una proyección internacional imparable

El presidente del Palau de la Música, Joaquim Uriach, ha reconocido que después de la experiencia de Los Ángeles parecía que ya habían "hecho cima", pero que continúan llegando nuevas propuestas por el nivel artístico de los coros. Por eso ha calificado el concierto de París como "un paso más" en el proceso de internacionalización del Orfeó y un motivo de "orgullo" para los cantantes.

La consellera de Cultura, Sònia Hernández, que ha asistido al concierto de París, también ha reivindicado el valor singular de la tradición coral catalana. Ha destacado que los coros del Orfeó son formaciones "vocacionales" y que representan una característica esencial de la cultura del país: la capacidad de combinar la cultura popular y la alta cultura.

Después de París, la gira continuará este lunes 12 de octubre en Barcelona, donde Dudamel y la Filarmónica de Nueva York inaugurarán la undécima temporada de BCN Clàssics con un concierto en L'Auditori. Al día siguiente actuarán en Madrid, el 19 de octubre en la Elbphilharmonie de Hamburgo y el 22 de octubre culminarán el viaje en la Musikverein de Viena, conocida en todo el mundo por el tradicional Concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena. Será la primera vez que los coros del Orfeó Català actúen en esta emblemática sala.

La relación entre Dudamel y el Palau se remonta a 2008, cuando el director venezolano actuó por primera vez. En enero de 2015 dirigió por primera vez el Orfeó Català y el Cor de Cambra, con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela. Casi veinte años después, aquella complicidad artística se ha convertido en una plataforma internacional para los coros catalanes, que ahora comparten escenario con una de las grandes orquestas del mundo en una gira europea de altísima exigencia musical.