El escritor japonés Ryū Murakami, uno de los autores más reconocidos de la literatura japonesa contemporánea, ha fallecido a los 79 años. El autor de Azul casi transparente o Sopa de miso murió el pasado sábado 17 de octubre, según ha revelado este viernes su editorial, Gentosha. El sello ha publicado un breve comunicado en sus redes sociales informando de que Murakami murió en su domicilio y de que ha tenido un funeral íntimo con su familia cercana. La incómoda y provocadora obra de Murakami —que no debe confundirse con Haruki Murakami, que es quizá el autor japonés más conocido y leído fuera de las fronteras de su país—, está marcada por la violencia, el sexo, las drogas, la contracultura y la crítica al Japón contemporáneo.
"Nos entristece profundamente la noticia del fallecimiento de Ryū Murakami, quien dedicó su carrera a publicar incansablemente trabajos impactantes que conectaron con las generaciones más jóvenes", ha señalado la editorial. Tras conocerse el fallecimiento del autor, también se ha pronunciado el Gobierno del país nipón. El portavoz del Ejecutivo japonés, Minoru Kihara, ha destacado que Ryū Murakami "ha retratado con agudeza las luces y sombras de la sociedad, así como las esperanzas y ansiedades de la gente, dejando una significativa huella en la literatura japonesa". "Fue un escritor que no dejó de plantear interrogantes. Sus palabras seguirán siendo leídas por muchos lectores y perdurarán en el corazón de la gente", ha añadido el portavoz gubernamental.
Nacido en la prefectura de Nagasaki en 1952, Ryū Murakami fue un escritor reconocido desde los años setenta, cuando debutó con su primera novela, el superventas Azul casi transparente (1976). La escribió con apenas 24 años mientras estudiaba en la Universidad de Arte de Musashino, al oeste de Tokio, y le valió para ganar el premio Akutagawa, el más importante del país para los autores emergentes. Al igual que el otro Murakami, su obra, muy influenciada por los movimientos contraculturales, conectó con la juventud japonesa y se consolidó durante los años ochenta, la época del boom económico japonés.
Un Japón diferente al país idílico que algunos occidentales fetichizan
Entre sus obras más conocidas también figuran Sopa de miso (1997), Piercing (1994) o Los chicos de las taquillas (1980), donde abordó, entre otros temas, la prostitución o el maltrato infantil, y también articuló una crítica a la deshumanización del capitalismo en Japón durante los años 80 y 90 y la pérdida de identidad de la sociedad japonesa. En sus novelas, Japón no aparece como el país idílico que algunos occidentales fetichizan por su influencia cultural, sino como una sociedad atravesada por la violencia, el vacío existencial, el consumo y las contradicciones del mundo moderno. Todo ello con personajes que habitualmente se mueven en los márgenes, esconden cicatrices profundas y buscan un sentido.
Sus principales libros han sido traducidos a decenas de idiomas, como el español, inglés o francés, convirtiéndose en un autor de culto a nivel internacional. También dirigió y escribió adaptaciones cinematográficas de sus propias novelas. Y en su país ha sido un reconocido intelectual y ensayista. En los últimos años, su obra ha experimentado un auge de popularidad, impulsado por las redes sociales y por la reedición de novelas como Sopa de miso en España en 2024, que había estado descatalogada durante casi dos décadas y que rescató la editorial Malastierras.