El modernismo catalán vive en Múnich su gran primera exposición en Alemania, con el título "Barcelona moderna. De Gaudí a Picasso". La prestigiosa Kunsthalle München se ha convertido en el epicentro de la difusión del arte catalán en el país, con la inauguración este jueves del primer gran proyecto expositivo dedicado íntegramente al modernismo catalán. La galería de la capital bávara acoge una amplia retrospectiva que dispone de más de un centenar de obras maestras firmadas por figuras clave del cambio de siglo, como Antoni Gaudí, Pablo Picasso, Lluís Domènech i Montaner, Josep Puig i Cadafalch, Santiago Rusiñol y Ramon Casas. La muestra se puede visitar hasta el 21 de febrero de 2027, y después viajará hasta el Museum Barberini de Potsdam, junto a Berlín, del 20 de marzo al 20 de junio del año que viene para consolidar la internacionalización del patrimonio artístico catalán en Europa.
A través de unas 160 pinturas, dibujos, esculturas, muebles y maquetas, la exposición explora la riqueza y la diversidad del modernismo catalán en el periodo 1880-1914. La propuesta sitúa las creaciones en su contexto urbano, social y cultural, mostrando cómo las influencias históricas y contemporáneas —catalanas, españolas y europeas— confluyeron para dar forma a una interpretación propia de la modernidad. Comisariada por Franziska Stöhr y Carlos Alonso Pérez-Fajardo, la muestra tiene como propósito ofrecer una visión global que supere los tópicos y ofrezca visibilidad a creadores esenciales, algunos de los cuales han quedado a la sombra de perfiles más internacionales.

Entre los autores representados, destacan maestros de primer orden como los mencionados Gaudí, Picasso, Domènech i Montaner, Puig i Cadafalch, Rusiñol y Casas, así como Hermen Anglada Camarasa, Isidre Nonell y Joaquim Mir. A pesar de la referencia a Barcelona en el título, la iniciativa plantea una lectura de todo el arte catalán del periodo, recordando el papel de la capital del país como un laboratorio cultural abierto en el que también se formaron e integraron artistas como el propio Picasso o Joaquim Torres i García. La exposición se adentra además en escenarios que actuaron como verdaderos dinamizadores de la vanguardia y la bohemia, como Els Quatre Gats, el Cercle del Liceu, la Sala Parés o el Cau Ferrat de Sitges.
Stöhr ha remarcado el intenso trabajo que ha supuesto el montaje durante cerca de tres años, augurando que será un gran descubrimiento para los visitantes alemanes. "Gaudí y Picasso los conocen, pero podrán descubrir otros nombres que seguro que les sorprenderán y les harán darse cuenta de que el modernismo es un movimiento que pueden apreciar todavía más", ha dicho. Por su parte, Pérez-Fajardo ha puesto de relieve la importancia de que un centro tan prestigioso como la Kunsthalle München se haya interesado por la totalidad del movimiento y "no solo por los nombres conocidos". "Que no se conozcan ciertos nombres es un poco culpa nuestra, porque no nos damos cuenta de que tienen una proyección europea", ha lamentado el comisario. Precisamente, la galería bávara es una de las salas de referencia de Alemania, con una afluencia de unos 350.000 visitantes anuales. Destaca por ofrecer programaciones interdisciplinarias que combinan pintura, diseño, artes decorativas y arquitectura.

La consellera de Cultura, Sònia Hernández, ha destacado que el proyecto permite dar a conocer artistas catalanes al público y al mercado internacional a través de piezas de primer nivel, muchas de las cuales no salen habitualmente de sus sedes museísticas habituales. "Es una oportunidad no solo para explicarnos, sino de hacerlo a través de la cultura y con la voz de Catalunya", ha celebrado Hernández, que ha señalado que la propuesta es una "gran exposición" tanto por las dimensiones como por la pluralidad de las disciplinas que abarca. Así pues, ha añadido: "Es una oportunidad para presentar el periodo con otra mirada, más allá de los grandes nombres y de la arquitectura, teniendo en cuenta la pintura y los objetos. Hay momentos que son propicios, y en este caso la Kunsthalle ha querido acercarse a esta mirada, y los museos del país han respondido".
En este sentido, cabe decir que la envergadura de la iniciativa ha requerido un esfuerzo coordinado que ha implicado numerosos fondos públicos y privados del país. La gran mayoría de las piezas exhibidas provienen de la Colección Nacional de Catalunya, y destaca de manera singular el papel del Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC), socio y colaborador especial del proyecto. El MNAC ha aportado apoyo científico y académico, además de un número muy notable de obras fundamentales. También se cuentan el Museu Picasso de Barcelona, los Museus de Sitges, el Museu Víctor Balaguer de Vilanova i la Geltrú, el Museu Abelló de Mollet del Vallès, el Museu de la Garrotxa y la Sagrada Família. Además, han sumado fondos la Casa Museu Joan Maragall, la Casa Museu Lluís Domènech i Montaner, la Fundació Catalunya La Pedrera, la Fundació Cultural Privada Casa Rocamora, la Colección Carmen Thyssen, el Museu d'Història de Barcelona, la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi, la Colección El Conventet, el Cercle del Liceu, la Fundació Amatller, la Colección de Arte Banco Sabadell y la Fundació Orfeo Català - Palau de la Música Catalana.