El festival de canción de autor Barnasants ha dado el pistoletazo de salida a su 31ª edición este martes por la noche con un concierto inaugural en el Palau de la Música Catalana en homenaje a Lluís Llach. Llach – Gener 76. 50 anys ha conmemorado el medio siglo que hace de los históricos conciertos del cantautor catalán en enero de 1976 en el Palau dels Esports de Barcelona. El recital, con localidades agotadas, ha reunido a músicos vinculados a los conciertos originales y voces actuales para tratar de reproducir el repertorio y el clima de aquellos días de la Transición. Llach ha subido al escenario para interpretar cinco de sus temas más reconocidos en medio de un ambiente reivindicativo y todo ha culminado con un canto colectivo de L'estaca.

La propuesta, dirigida por Fermí Puig, Carles Girbau y Xavier Pintanel, se ha articulado en dos partes, con apoyo audiovisual, y ha combinado interpretaciones compartidas y momentos de protagonismo individual. En la primera mitad, el programa ha enlazado piezas como Despertar, El dia, Ma tristesa, Respon-me, Cal que neixin flors a cada instant, Silenci, Vaixell de Grècia, Damunt d’una terra y Cançó sense nom, antes de la pausa. Después ha habido las canciones en las que el cantautor ha tenido más presencia, con títulos como Si arribeu, interpretada con Fredrik; Abril 74, con Borja Penalba; El jorn dels miserables, con Joan Reig y A força de nits, con Gemma Humet. El tramo final ha incluido Ítaca, con Reig, Humet y un coro. Y el clímax del concierto: una interpretación colectiva de L’estaca con todos los participantes en el escenario.

El público, que conocía bien las canciones, ha acompañado a los músicos en diversos temas, sobre todo en la segunda parte. En algunos momentos ha habido proclamas en favor de la independencia y gritos de "Visca Catalunya". Había algunas senyeras y esteladas. Cuando ya no quedaba nadie sobre el escenario, los espectadores han entonado Els Segadors. "Algún día tendremos que empezar a levantarnos de verdad", ha dicho Llach —actual presidente de la Assemblea Nacional Catalana (ANC)— al inicio de la segunda parte del concierto.

El espectáculo, que tiene una segunda función este miércoles en el mismo Palau, se desplegará después en una gira que pasará por el Atrium de Viladecans (9 de mayo), Cocentaina (15 de mayo), el Festival NEC de Calella (15 de agosto), el Teatre Atlàntida de Vic (25 de septiembre), el Kursaal de Manresa (9 de octubre), el Festival Accents de Reus (28 de noviembre) y Terrassa (29 de noviembre). 

El concierto se enmarca en la conmemoración de los llamados “conciertos de la Transición”, por los que también pasaron Raimon y Francesc Pi de la Serra entre el otoño de 1975 y el invierno de 1976, y forma parte de una edición del Barnasants que programa 59 conciertos e incluye diversas producciones propias y estrenos. La organización también ha previsto una exposición vinculada al proyecto y un documental sobre la dimensión sociopolítica de aquellos recitales.

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Lluís Llach, Borja Penalba y Frenik en el concierto / ACN

Llach señala la vigencia de las reivindicaciones y apela a los jóvenes

Lluís Llach ha admitido que le sorprende “no solo que sigan vivas” estas canciones, sino que “muchas de las cosas” por las que luchaban, “como por ejemplo la lengua, estén peor ahora que antes”. En declaraciones antes de la actuación en la ACN, el cantautor se ha mostrado especialmente crítico con el momento político y ha afirmado que lo que se intentó hacer “con una dictadura” ahora “lo intentan hacer con democracia”, y ha defendido que “en democracia la gente se puede levantar”. Llach también ha cargado contra la situación ferroviaria: ha calificado de “ignominioso” y de “humillación” lo que está pasando con los trenes y ha advertido de que, a su parecer, detrás del colapso de Rodalies hay otros frentes ya abiertos como “la lengua”, “la medicina”, “las escuelas” o “la vivienda”. En este sentido, ha apelado especialmente a los jóvenes y ha dicho que lo que les falta es “la oportunidad de poderse expresar a través de un levantamiento social”.

Por su parte, Joan Reig ha destacado el carácter intergeneracional del proyecto y el hecho de que se haya juntado "gente de diferentes generaciones", desde músicos que ya estaban hace 50 años hasta intérpretes muy jóvenes. Reig ha recordado que aquellos conciertos fueron "el inicio de algo" y ha señalado que, en un momento de "involución política" y crecimiento de la extrema derecha, estaría bien que la gente reaccionara, apuntando que la conmemoración también puede tener un punto de "pedagogía para la gente joven". Manel Camp, uno de los músicos vinculados a los conciertos originales, ha remarcado que en 1976 "íbamos más allá de un concierto" y que no era "solo música" ni "solo Lluís", sino "todo un pueblo" pidiendo cosas.