Académie des sciences. París, 10 de diciembre de 1810. Napoleón Bonaparte gobernaba el Primer Imperio francés. Y Francesc Aragó Roig (Estagel, Rosellón, 1786 – París, 1853) presentaba ante la comunidad científica francesa su trabajo de investigación que demostraba la invariabilidad de la velocidad de la luz. Los resultados de este experimento permitirían a Albert Einstein, casi un siglo más tarde (1905), desarrollar la teoría de la relatividad. Aunque nunca coincidieron en el tiempo, Albert Einstein se lo reconocería pública y póstumamente en una visita que el genio científico alemán hizo a Barcelona, invitado por la Mancomunitat de Catalunya, en el año 1923.

¿De dónde venía Francesc Aragó?
Francesc Aragó (bautizado como Dominique François Jean Aragó-Roig) había nacido en Estagel, una pequeña villa de 1.300 habitantes situada a orillas del río Agly, a 25 kilómetros al noroeste de Perpiñán, en el extremo norte del Rosellón. Cuando nació Francesc, el viejo condado del Rosellón ya hacía más de un siglo que estaba bajo dominación francesa. Los Borbones franceses habían proscrito la lengua catalana (1700) y la escuela era, obligatoria y exclusivamente, en la lengua de París. Pero el catalán, con todas las prohibiciones y persecuciones, era la lengua de las casas, de las calles, de las plazas, de los campos y de los talleres. Y Francesc Aragó, el precursor de la teoría de la relatividad, nació y creció en catalán.
¿Dónde estudió Francesc Aragó?
Tanto era así, que cuando, con veinte años (1806), ingresó en la École polytechnique de París, el profesor que lo examinó —el famoso Adrien-Marie Legendre, conocido por sus trabajos sobre integrales elípticas— le discutió su naturaleza francesa. Aragó se había formado en Estagel y en Perpiñán, en un sistema escolar donde en cada aula había la cita "Soyez prope, parlez français" (sed limpios, hablad francés) siempre amenazadoramente rotulada junto a la pizarra. Pero, más allá de la "lección", la lengua de aquellas aulas y de aquellos patios era el catalán, y el resultado era que Aragó —como tantísimos estudiantes roselloneses cuando llegaban a París— hablaba el idioma de Molière como si fuera extranjero.

¿Qué hizo Francesc Aragó?
En 1808, Fernando VII de España vendió la Corona española a Napoleón Bonaparte a cambio de una pensión anual y vitalicia de cuatro millones de reales, la Corona de Etruria (un estado satélite francés creado sobre el antiguo ducado independiente de Toscana) y el compromiso de que le encontraría una esposa. José Bonaparte era coronado, poco después, rey de España, y Francesc Aragó aprovecharía el contexto para viajar a la península ibérica y poner en marcha su proyecto científico. Aragó, reveladoramente, situaría sus tres campos de trabajo en Salses (Catalunya Nord), Montgó (sur del País Valencià) y S’Esclop (Mallorca). Emitía rayos de luz desde estos tres puntos, calculaba la velocidad en función de la distancia y… lo quisiera o no, triangularía el mapa de los Països Catalans.
El primer mapa de los Països Catalans
El concepto Països Catalans todavía no existía. No sería creado hasta ocho décadas más tarde por la institución valenciana Lo Rat Penat. Pero cuando Aragó y la Académie des sciencies de París trazaron el campo de actuación de la investigación que tenía que demostrar la invariabilidad de la velocidad de la luz, curiosamente trabajaron con una corografía (un mapa que agrupa territorios con una misma lengua, cultura e historia) que la misma academia parisina había publicado pocos años antes (1770). La primera representación de los Països Catalans, la corografía del cartógrafo de la Académie des sciencies, consejero real y profesor de historia Philippe de Prétot, sería el mapa de trabajo de Francesc Aragó.

¿Qué quería demostrar Francesc Aragó?
Los trabajos de Aragó en los Països Catalans (1808-1810) demostrarían la polarización de la luz: las ondas de la luz se transmiten vibrando en todas las direcciones perpendicularmente al eje principal de la onda. A partir del resultado de estos trabajos, unos años más tarde (1838), Aragó inventaría el polariscopio, un aparato que revolucionaría el mundo de la ingeniería. A través del polariscopio, se desarrollaron la fotoelasticidad y el método de los elementos finitos (FEM en inglés), una técnica empleada en la medición de esfuerzos y deformaciones. Actualmente, se utiliza, por ejemplo, en la ingeniería automovilística para crear y visualizar una simulación de la deformación de un coche después de un choque frontal.
La familia Aragó
Aragó era una personalidad nacida y crecida en un ambiente propicio para tener un papel relevante en el futuro. Su padre, Francesc Bonaventura Aragó (1754-1814), había luchado a favor de la Revolución Francesa (1789-1794) y posteriormente había sido presidente del Directorio Departamental de los Pirineos Orientales. Y sus hermanos, también. Esteve Aragó (1802-1892) fue el primer alcalde catalán de París (1870). Joan Aragó (1788-1836) fue general del ejército mexicano, luchó contra el ejército colonial español y se convertiría en un héroe nacional en el país azteca. Y Jaume Aragó (1799-1855) fue un explorador que tomó posesión en nombre de Francia de varias islas de la Polinesia.

¿Dónde más destacó Francesc Aragó?
La educación que recibió Aragó en su casa —y el indiscutible modelo de su padre— lo llevaría a tener un papel relevante en la política francesa de su época. Francesc Aragó fue diputado en la Asamblea Nacional francesa y, sobre todo, fue el primer presidente de la Segunda República francesa (1848). El rosellonés Francesc Aragó es el único catalán de la historia que ha sido presidente de la República Francesa. Y durante su efímero pero importantísimo mandato se consolidarían los valores republicanos de la Revolución Francesa, que habían sido bloqueados con el regreso de los Borbones (1814–1848). La monarquía ya no volvería nunca más a Francia, y Aragó impulsaría y aprobaría la ley de abolición de la esclavitud. Trece años antes que Estados Unidos.