Cada vez más cocineros y especialistas en salud están poniendo el foco en un utensilio muy habitual en las cocinas: los moldes y bandejas con recubrimiento de teflón. Aunque durante años han sido muy populares por su capacidad antiadherente, algunos expertos advierten de que pueden convertirse en un riesgo si están desgastados o arañados.
La preocupación no se refiere tanto a los utensilios nuevos, sino a aquellos que ya presentan signos de deterioro. Cuando el recubrimiento antiadherente empieza a dañarse, puede desprender pequeñas partículas que terminan mezclándose con los alimentos.
El problema aparece cuando el recubrimiento se deteriora
El teflón pertenece a una familia de compuestos conocidos como PFAS, sustancias utilizadas por su capacidad para repeler grasa y agua. En condiciones normales de uso, los utensilios con este material se consideran seguros. El problema surge cuando la superficie se rayada, agrietada o empieza a desprenderse. En ese momento, el material puede liberar pequeñas partículas que acaban en la comida o en el ambiente de la cocina.
Además, algunos estudios han señalado que a temperaturas muy altas los recubrimientos antiadherentes pueden degradarse y liberar compuestos potencialmente nocivos. Por eso muchos chefs y especialistas recomiendan revisar con frecuencia el estado de sartenes, moldes de repostería y bandejas de horno.
Cuando conviene sustituirlos y qué alternativas existen
Los expertos coinciden en una recomendación clara: si el molde presenta arañazos, zonas peladas o pérdida del recubrimiento, lo mejor es reemplazarlo. El problema no está en el uso ocasional de utensilios antiadherentes, sino en utilizarlos durante años cuando ya están visiblemente deteriorados. En los últimos años también han ganado popularidad otras alternativas consideradas más duraderas, como los moldes de acero inoxidable, hierro, vidrio o cerámica, que no necesitan recubrimientos químicos para evitar que los alimentos se peguen.
Además de ser más resistentes, estos materiales suelen soportar mejor las altas temperaturas del horno. Por ese motivo, muchos profesionales de la cocina están revisando sus utensilios y recomiendan a los consumidores hacer lo mismo. Un gesto sencillo como lo es el de mirar el estado de los moldes que usamos a diario puede evitar problemas y mejorar la seguridad en la cocina evitando usar utensilios deteriorados e insalubres.
