Mientras seis concejales del Gobierno de Badalona abrían el ayuntamiento de la ciudad el 12 de octubre desacatando la medida cautelar del juez, un séptimo concejal estaba en Sitges, ajeno a toda la polémica.
No se trata de uno de los concejales de ICV que no estaba de acuerdo en trabajar el 12 de octubre y sin hacer ruido se quedó en casa o pasó el día festivo como buenamente pudo, sino que se trata de uno de los tres concejales de ERC que no sólo estuvo de acuerdo, sino que dejó solos a sus compañeros de partido en medio de toda la reyerta judicial y las presiones de la CUP. Francesc Ribot saltó del barco y vivió unas horas felices y relajadas en el Festival de Cine Fantástico de Sitges, mientras Badalona también llenaba páginas de periódicos, por un motivo no tan ocioso.