La Federació Catalana de Locals d'Oci Nocturn (FECALON) y el Gremi de Discoteques de Barcelona i Província (GEDBP) ha rechazado el posicionamiento contrario al Plan de Usos de Ciutat Vella que este martes dieron a conocer diversas entidades vecinales de Barcelona, que advirtieron que la modificación que prepara el gobierno municipal permitiría abrir “siete discotecas” en el distrito, dos de ellas en la Via Laietana y dos más en el paseo Joan de Borbó. En un comunicado difundido este miércoles, las dos patronales del sector apuntan que “no hay barra libre de discotecas en Ciutat Vella” y por eso rechazan el “relato alarmista” de la FAVB, secundado por ERC y Barcelona en Comú, en contra del Plan de Usos.
"La afirmación de que el nuevo Plan de Usos permitirá abrir siete discotecas no es correcta", señala el comunicado de FECALON y GEDBP, que considera que las informaciones difundidas por las entidades vecinales, entre las cuales la FAVB, son "jurídicamente inexactas, técnicamente engañosas y trasladan a la ciudadanía una alarma que no se corresponde con el contenido real de la regulación". Según estas patronales, el proyecto "no introduce ninguna autorización directa, automática ni indiscriminada para la apertura de discotecas", sino que modifica la regulación del grupo de actividades C2, definido como "actividades culturales con ambientación musical".
De hecho, para estas dos entidades del sector del ocio nocturno, a partir de la interpretación del texto del nuevo Plan de Usos de Ciutat Vella, "no se puede afirmar que el Plan habilite siete discotecas, sino que únicamente prevé una posible compatibilidad condicionada, caso por caso, previa comprobación de densidad, emplazamiento, adecuación técnica y obtención del correspondiente título habilitante", y por ello reprochan que se presente esta opción como si fuera "una autorización masiva de discotecas", ya que esto supone "una simplificación interesada del debate", cuando, a su parecer, "no existe una barra libre para el ocio nocturno, sino una regulación restrictiva, controlada y sometida a requisitos objetivos".
Por todo ello, las dos entidades señalan que es necesario proteger el descanso vecinal, la convivencia y el equilibrio de usos, pero sin “demonizar a los operadores legales, regulados, inspeccionables y sometidos a licencia”. Asimismo, FECALON y GEDBP señalan que no aprobar el plan “no dejaría a Ciutat Vella en una situación mejor”, ya que, a pesar de no considerar “perfecto” el plan, creen que es necesario debatir con responsabilidad: “El problema de Ciutat Vella no se resolverá señalando de forma indiscriminada el ocio nocturno legal ni reduciendo el debate, como hacen ERC, Comuns o plataformas vecinales, a una supuesta amenaza del ocio regulado”.