La mal ambiente que hay entre parte de la plantilla de la Guardia Urbana de Barcelona por los cambios en sus condiciones de trabajo, se ha podido sentir este viernes por la mañana en la plaza de Sant Jaume, donde han protestado ruidosamente y con profusión de pirotecnia coincidiendo con la aprobación por parte del plenario municipal de una nueva normativa que afecta a todo el personal funcionario y laboral vinculado al Ayuntamiento, entre los cuales las plantillas de los cuerpos de la Gu'ardia Urbana y Bombers de Barcelona. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las nuevas condiciones han sido acordadas con los tres sindicatos con representación en la policía local de Barcelona, que en diciembre aceptaron el nuevo convenio.
La actualización de las condiciones de trabajo, que supone la plena aceptación de la jornada laboral de 35 horas semanales ha sido aprobada con los votos del PSC, Barcelona en Comú y ERC, el voto contrario de PP y Vox y la abstención de Junts per Barcelona. El teniente de alcaldía Albert Batlle ha defendido que el convenio cuenta con un amplio apoyo y que es “claramente beneficioso” para los trabajadores, aunque ha aceptado que “hay que ajustar algunos aspectos que se revisarán en una mesa de seguimiento”. Los grupos han pedido al gobierno que convoque este órgano “de manera inmediata” porque la plantilla les ha hecho llegar “quejas”. En este sentido, el líder de la oposición y presidente del grupo municipal de JuntsXBCN, Jordi Martí Galbis ha reclamado que “se busquen soluciones a las demandas legítimas de algunos colectivos”, entre los cuales “el de la Guàrdia Urbana, ya que cientos de agentes nos dicen que estas condiciones no son buenas para el colectivo”.
Protesta en la plaza de Sant Jaume
En paralelo a la celebración del debate en el pleno, un centenar largo de agentes se ha manifestado en la plaza de Sant Jaume en respuesta a la convocatoria del Sindicato Independiente de la Policía Local (SIP FEPOL), que reclamaba “levantar la voz durante el pleno municipal para que todos los políticos sepan que este nuevo acuerdo no cuenta con la aprobación de la plantilla de la Guardia Urbana de Barcelona”. En paralelo y en una iniciativa inédita agentes de la Guàrdia Urbana de Barcelona se han constituido como Asociación Profesional con el propósito de evitar la ratificación de estos acuerdos en el plenario. Este colectivo ha llevado a cabo una recogida de firmas contra el nuevo convenio que ha reunido más de 1.500, una cifra bastante importante ya que la plantilla total es de 3.500 personas.
Fuentes de la plantilla consultadas por ElNacional.cat este jueves apuntaron que el principal problema de las nuevas condiciones de trabajos son los cuadrantes y calendarios de trabajo y mostraron su enfado con los sindicatos que han negociado la nueva normativa, recordando que la recogida de firmas ha sumado más adhesiones que votos se depositaron en las últimas elecciones sindicales, añadiendo que los mismos sindicatos habían llevado la negociación con “falta de transparencia”. “Nos han dejado tirados”, apuntaban fuentes vinculadas directamente con la recogida de firmas contactadas por ElNacional.cat, que insistieron en la necesidad de detener la aprobación para comenzar un nuevo periodo de negociaciones. Un hito que, en todo caso, no se ha conseguido, a pesar de la ruidosa protesta.
