La CGT ha convocado este viernes una manifestación delante del Ayuntamiento de Barcelona para exigir la dimisión del concejal de Emergencia Climática y Transición Ecológica del consistorio, Eloi Badia, y del gerente de Parcs i Jardins de Barcelona, Francesc Jiménez Gusi, por "pasividad en un caso de acoso", hecho que el concejal y la empresa municipal niegan. La concentración tendrá lugar este viernes día 26 de enero a las 10.30 h en la plaza de Sant Miquel.

La protesta llega después de un caso de acoso machista por parte de uno de los responsables de brigada de Parcs i Jardins a dos trabajadoras. El caso ha acabado con la condena del acosador y obliga a la empresa municipal a indemnizar a las víctimas con 15.000 €.

Según el sindicato, se pide la dimisión tanto de Badia como de Jiménez porque se ascendió al trabajador condenado por acoso sexual, es por eso los acusan de "pasividad" a la hora de gestionar el caso. Además, la CGT ya pidió la semana pasada la dimisión de Badia porque "ha intentado desde el primer momento salir del foco y hacer abandono de sus responsabilidades de supervisión y gestión" del caso.

El sindicato también indica que Parcs i Jardins, "después de dos informes y una sentencia donde se reconoce el acoso" hacia las víctimas, no solo ascendió al acosador, sino que intentó trasladar a las víctimas, trasladó a un compañero que testificó a favor de ellas, que se está obligando a las víctimas a trabajar con los testigos del acosador y que trasladó a la delegada sindical.

Además, también critican que no se abriera el protocolo de acoso sexual aunque "en el informe de la psicóloga técnica se hacía mención explícita que había elementos suficientes" para hacerlo y que tampoco se abrió un expediente "por infracción muy grave".

Se actuó "con la diligencia exigible"

Por su parte, desde Parcs i Jardins defienden que, tal como asegura la sentencia judicial que condenó al acosador, actuaron "con la diligencia exigible". Aseguran que desde que conocieron los hechos aplicaron el protocolo de acoso sexual y por razón de sexo y se constituyó el órgano instructor, que emitió informe con el asesoramiento de una profesional externa. Además, apuntan que se ofreció la posibilidad al trabajador de hacer la formación para modificar comportamientos discriminatorios en razón de sexo y otra formación sobre acoso laboral con el fin de "corregir" los comportamientos.

Sobre el ascenso del trabajador condenado por acoso, Parque y Jardines mantiene que fue antes de conocer los hechos. Al saber la situación, se lo apartó de su lugar de trabajo, se suspendió la incorporación al nuevo puesto de trabajo como responsable territorial y pasó a hacer otras funciones que no implican mando. Una vez acabado el proceso y después de cumplir la sanción impuesta y con un informe de seguimiento favorable, se ha reincorporado al lugar como responsable territorial en el cual correspondía el ascenso.

Además, y con respecto a la sanción que se los ha impuesto –de 15.000 euros para cada trabajadora- y que han recurrido, explican que han presentado recurso con el fin de aclarar la responsabilidad de la empresa. Según afirman, la empresa "ha actuado con todos los protocolos por discriminación y acoso y con el firme compromiso de prevenir, investigar y sancionar cualquier conducta discriminatoria en razón de sexo". En este sentido, apuntan que hay reiterada jurisprudencia en que el resarcimiento o la indemnización "no es exigible si no se acredita la responsabilidad empresarial, aunque exista perjuicio."

Acoso

El caso empezó cuando dos trabajadoras de Parcs i Jardins denunciaron haber sufrido acoso por parte de su encargado en reiteradas ocasiones. Tal como relatan, a una de las dos le propuso hasta dos veces mantener relaciones sexoafectivas, propuesta a la cual ella se negó, y a partir de aquí la empezó a acosar laboralmente. La víctima asegura que le encomendó trabajos que no le correspondían –como limpiar los lavabos de hombres-, en malas condiciones –como segar el césped cuando llovía-, o bien tareas en solitario cuando había que hacerlas en grupo.

Esta situación coincidió con la incorporación en el equipo de la segunda chica, a quien el acosador hizo varios comentarios obscenos como cuando después de una visita al ginecólogo le dijo que "la próxima vez que le pusieran una cosa allí dentro lo avisaran" o bien pedirle que le enseñara las bragas, entre otras expresiones.

Baja médica

Según afirman las dos mujeres, las dos sufrieron ansiedad y requirieron la baja médica. Al denunciarlo a la empresa se abrió un expediente al trabajador que dio por probados los hechos. La CGT critica, sin embargo, que no se abriera el protocolo de acoso sexual aunque el informe de la psicóloga técnica establecía que había elementos suficientes, así como que no se abriera expediente por infracción "muy grave" al agresor, sino que solo fue "grave". Además, se convalidó la infracción por discriminación en razón de sexo por la realización de un curso –que concluyó con informe favorable.

Por todo eso, el sindicato reclama la dimisión o cese de Bahía por "abandono de sus responsabilidades" y "para estar más preocupado por su carrera política y de las repercusiones que pudiera tener el caso sobre su persona", así como de Jiménez como "responsable de mitigar los expedientes disciplinarios del agresor".

Por otra parte, la CGT también denuncia estar sufriendo "represión sindical" porque, según aseguran, su delegada en Parques y Jardines ha sido trasladada de puesto de trabajo como represalia después de acompañar a las dos víctimas. Además, apuntan que se lo ha destinado a una brigada donde tendría que hacer tareas por las cuales no es apta según el informe de prevención de riesgos laborales.

Imagen principal: fotografía de archivo de Eloi Bahía durante un pleno del Ayuntamiento de Barcelona - ACN