Durante más de un siglo, el Passeig de Gràcia ha sido sinónimo de elegancia, arquitectura, cultura y comercio. Nacido como un paseo de tertulias y cafés, se potenció como epicentro del lujo barcelonés y, ahora, consolida una etapa donde la cultura y el arte experimentan un gran protagonismo. Próximamente, la llegada del Museu Carmen Thyssen Barcelona, que abrirá sus puertas en el histórico edificio del cine Comedia, sumará y reforzará esta realidad: el Passeig de Gràcia es un auténtico corredor cultural en el corazón de la ciudad. Un punto neurálgico en el que interactúan comercio, ocio, vida social y, por supuesto, cultura.

Referente mundial de la cultura

En pocos metros conviven el legado modernista de Gaudí, con la Casa Batlló y La Pedrera como iconos, con propuestas vanguardistas que atraen tanto a turistas como a barceloneses deseosos de reencontrarse con el arte. A ellos se suman instituciones de referencia como el Palau Robert, que combina exposiciones sobre cultura, fotografía y pensamiento contemporáneo con una intensa agenda de actividades culturales abiertas al público, o Casa Seat, convertida en uno de los principales centros de diálogo entre creatividad, movilidad, diseño y tendencias urbanas. Estas entidades han contribuido a consolidar la imagen del Passeig de Gràcia como un espacio donde se cruzan historia, innovación y cultura. También imprescindibles son la Casa Museo Amatller y, en sus calles adyacentes, museos como la Fundación Tapias.

Pasear por esta avenida significa descubrir un diálogo constante entre lo artístico y lo urbano. Una galería al aire libre donde el arte convive con la vida cotidiana.

Un museo que marcará una nueva etapa

En los próximos años, el Passeig de Gràcia sumará un nuevo referente cultural con la apertura del Museu Carmen Thyssen Barcelona, previsto para el segundo semestre de 2028, que albergará una destacada colección de modernismo catalán de los siglos XIX y XX. Este proyecto contribuirá a explicar el modernismo desde la pintura, evocando las escenas cotidianas de la época a través de sus lienzos.

Un Passeig de Gràcia de todos y para todos

La diversidad es otro de los rasgos que hacen único al Passeig de Gràcia. En pocos lugares del mundo se puede disfrutar de una oferta tan amplia: desde museos y espacios culturales hasta restaurantes, terrazas, tiendas locales y grandes marcas.

El Passeig de Gràcia mira al futuro reafirmando su esencia: una avenida viva, plural y culturalmente vibrante, donde el arte y comercio enriquecen la ciudad. Cada paseo por sus aceras invita a redescubrir Barcelona con nuevos ojos.