Desde primera hora de esta mañana el Ayuntamiento de Barcelona, con la Guàrdia Urbana, y bajo la coordinación de Servicios Sociales, está llevando a cabo un dispositivo para levantar parte del asentamiento de barracas, tiendas de campaña y otros enseres que hay en la calle 2 del polígono industrial de la Zona Franca para, según fuentes municipales, "sanear el espacio", retirar la basura acumulada y hacer un tratamiento fitosanitario para evitar la presencia de ratas
En esta zona, donde hay un centenar de tiendas de campaña, en las cuales malviven decenas de personas, la mayoría inmigrantes sin papeles, los servicios sociales del Ayuntamiento de Barcelona ya han realizado diversas actuaciones para conducir a las personas hacia los servicios públicos que tiene desplegados el consistorio, pero todavía queda gente haciendo noche allí. La problemática no es nueva. Hace meses que este punto de la Zona Franca genera problemas a los vecinos y a los trabajadores de las naves de la zona. Las últimas semanas, desde el PP, su portavoz municipal, Daniel Sirera, acusó al alcalde Collboni de "mirar hacia otro lado" y pidió el "desalojo inmediato" de este asentamiento por los problemas que generaba a los vecinos
Eviten hablar de "desalojo"
La comisionada de Acción Social del Ayuntamiento de Barcelona, Sònia Fuertes, ha explicado que se desmontará una parte concreta del asentamiento de este espacio, la zona que hace más tiempo que está ocupada y donde se han detectado, según el consistorio, más problemas de salubridad. En esta zona concreta, ha explicado Fuertes, las personas no podrán volver a instalarse mientras dure el tratamiento fitosanitario; a pesar de ello, no descartan que las personas se desplacen a otros lugares o puedan incluso quedarse en otros puntos del mismo espacio de esta calle de la Zona Franca.
La presencia de roedores y la posibilidad de que este punto se convierta en un grave problema de salud pública ha llevado al consistorio a realizar esta actuación, que se han resistido a bautizar como "desalojo", y que se prevé que se alargue durante toda la mañana. En el operativo participan también, además de la fuerza policial, equipos de servicios sociales municipales y de la Generalitat de Catalunya para intentar dar salida a las personas que malvivían en esta zona y que algunos, a pesar de ello, no quieren tener ningún vínculo con las administraciones. De momento, se está desarrollando sin incidentes.
Problemas con los vecinos
La situación, más allá de la salud pública, se ha ido degradando en los últimos meses, según han denunciado los vecinos a ElNacional.cat. Si a mediados de 2025 había varias tiendas de campaña —desde 2024 hay personas malviviendo en esta zona ajardinada de la calle 2 de la Zona Franca— en los últimos meses se había producido un efecto llamada que había hecho que el asentamiento ilegal creciera de manera exponencial. También los problemas de seguridad, denuncian los vecinos. La suciedad y también las peleas registradas, aseguran, se han multiplicado. Los vecinos esperan que se pueda contener el problema con esta actuación municipal pero alertan de que, hoy por hoy, solo parece un parche
No es el único punto de la capital de Cataluña donde hay barracas y tiendas de campaña con personas viviendo al raso; es un problema, este barraquismo actual, de las grandes ciudades y Barcelona no se salva. Y de complicada solución. La contención por parte de las administraciones puede difuminar el problema, pero, como es el caso de esta zona de la Zona Franca, la salud pública o la inseguridad pueden hacer saltar por los aires un complicado equilibrio entre las personas sin hogar que no tienen dónde ir con los vecinos y las personas que trabajan en la zona. El Ayuntamiento de Jaume Collboni y el Consorci de la Zona Franca, que preside el también socialista Pere Navarro, han querido actuar antes de que sea demasiado tarde, a pesar de que la oposición ya se lo había reclamado desde hacía meses.