La conexión del tranvía por la Diagonal empezará a hacerse realidad el verano de 2027, con unas obras que se alargarán durante 40 meses, veinte menos de los previstos inicialmente. El Ajuntament de Barcelona licitará esta semana los trabajos del tramo comprendido entre Verdaguer y Francesc Macià, con el objetivo de que el servicio entre en funcionamiento en 2031. Una de las principales afectaciones será la transformación de la movilidad en esta arteria de la ciudad, a pesar de que durante las obras se mantendrán dos carriles de circulación por sentido para los autobuses y los vehículos privados.
La nueva infraestructura permitirá unir el Trambaix y el Trambesòs a través del centro de Barcelona y conectar el Baix Llobregat con el Besòs. Según las previsiones municipales, la red resultante dará servicio a unos 75 millones de viajeros anuales, el doble de la demanda registrada antes de la primera fase de la conexión. Además, el trayecto entre el Campus Diagonal-Besòs y la Zona Universitària se podrá completar en menos de 40 minutos. El Ajuntament también calcula que el proyecto permitirá reducir la circulación en cerca de 12.500 vehículos los días laborables en esta zona de la ciudad.
Cinco lotes de obras y una inversión millonaria
La licitación se dividirá en cinco lotes que incluirán el desdoblamiento del colector de la Diagonal, la construcción de la infraestructura tranviaria, la reurbanización de la avenida y las instalaciones eléctricas. La empresa municipal BIMSA publicará el concurso esta semana y la previsión es adjudicar los contratos durante la primavera de 2027. Una vez finalizadas las obras, serán necesarios tres meses de pruebas y un mes de marchas blancas antes de poner en funcionamiento el servicio.
La inversión prevista por parte del Ajuntament es de 120 millones de euros, IVA incluido, de los cuales 65,5 millones se destinarán al colector y 54,5 millones a la reurbanización. Por su parte, la Autoritat del Transport Metropolità (ATM) aportará 97 millones de euros, sin IVA, financiados por la Generalitat. Una de las intervenciones más importantes será la ampliación de la capacidad hidráulica del colector hasta un 60%, con el objetivo de mejorar el alcantarillado y reducir el riesgo de inundaciones y acumulaciones de agua en la Diagonal y su entorno.
Más espacio para los peatones y cambios en la circulación
La transformación urbanística afectará a 2,8 kilómetros de la Diagonal y una superficie de 115.000 metros cuadrados. El proyecto prevé ganar 16.000 metros cuadrados para los peatones y 18.900 metros cuadrados de verde urbano, además de ampliar el espacio destinado a las bicicletas hasta los 8.700 metros cuadrados. Entre el paseo de Sant Joan y el paseo de Gràcia, las aceras se ensancharán hasta unos 7,5 metros y el tranvía y el carril bici ocuparán la parte central de la avenida. Entre el paseo de Gràcia y Francesc Macià, la intervención se centrará en el tronco central, con nuevas paradas en Balmes y Casanova y una plataforma compartida entre el tranvía y los autobuses entre la Via Augusta y el paseo de Gràcia.
La conexión también comportará modificaciones en la plaza de Francesc Macià, donde el tranvía pasará por el lado mar y se ampliará la parada actual con andenes laterales. Paralelamente, el Ajuntament prepara otro proyecto para reorganizar la movilidad entre Francesc Macià y la Zona Universitària, que se prevé licitar en las próximas semanas. La propuesta plantea reservar los dos carriles centrales de entrada a Barcelona para los autobuses y trasladar el tráfico privado a los tres carriles laterales. También prevé incorporar inteligencia artificial a la regulación de los semáforos, redistribuir las paradas de autobús e incrementar los pasos de peatones para facilitar los transbordos entre los diferentes transportes públicos.
