La montaña de la Mola, de 1.103 metros de altura y situada principalmente en el municipio de Matadepera (Vallès Occidental), está coronada por los restos del histórico monasterio de Sant Llorenç de Munt, alrededor del cual ha tenido lugar ahora un descubrimiento arqueológico importante en el marco de unas obras para evitar la erosión en la cima. En concreto, se ha localizado una necrópolis con restos de hasta catorce individuos, todos hombres, que presumiblemente corresponderían a los primeros pobladores del monasterio, en el siglo X. Según recoge la ACN, el alcalde de Matadepera, Guillem Montagut, se ha mostrado orgulloso del hallazgo a pesar de reconocer que preservar la necrópolis obligará a modificar las actuaciones de mejora en el monasterio.
De hecho, había muchos datos que apuntaban a la existencia de este espacio de enterramiento, pero igualmente el hallazgo ha sido una sorpresa para los arqueólogos porque los restos se han localizado en una zona muy transitada en la rampa de acceso a la explanada del monasterio, ya que se trata de una ruta muy habitual para los senderistas, si bien ahora ya no se puede disponer de los servicios de restaurante, que tenía la particularidad de que los productos tenían que subir en mula, debido a que no hay carretera habilitada para el tráfico rodado. Desde el lugar donde se han encontrado los restos, Maica Carmona, arqueóloga colaboradora de la Diputación de Barcelona, ha explicado que se han recogido restos de 14 individuos, en principio todos hombres, y que solo dos o tres de los esqueletos están completos.
Dos de estos se han encontrado en dos tumbas antropomorfas que corresponderían a los primeros ocupantes del monasterio en el siglo X. Los otros restos, ha añadido Carmona, encontrados en capas más superficiales y, por lo tanto, más expuestos al paso de gente durante siglos, habrá que analizarlos para poder determinar su edad, la presencia de traumatismos y datarlos. Aquí, ha añadido que el hecho de que no se hayan encontrado objetos en las tumbas hace difícil determinar de qué época son. La arqueóloga ha recordado que tanto en el monasterio como en su entorno se han realizado diversas excavaciones en los últimos años, pero que este hallazgo ha sido una sorpresa que no se esperaban por el lugar donde se ha encontrado. “Sospechábamos que podía haber algo, pero, teniendo en cuenta que era un lugar de paso, nos ha sorprendido encontrar esqueletos enteros en lugares donde se ha podido acumular la arena”, ha añadido.

Una vez registradas, documentadas y retirados los restos para su estudio posterior, conservación y depósito final, los siguientes pasos a seguir consistirán en realizar nuevos sondeos para intentar determinar la extensión de la necrópolis. Una vez hecho esto, se deberá redactar un plan director arquitectónico del conjunto monumental para definir la hoja de ruta a seguir. Xesco Gomar, diputado del Área de Espacios Naturales e Infraestructura Verde de la Diputació de Barcelona, ha destacado que el hallazgo “reivindica” la decisión tan criticada de cerrar el restaurante de la cima de la Mola para reducir el número de visitantes y preservar el espacio.
El Plan Sostenible para la Mola
La intervención arqueológica se inscribe en el Plan Sostenible para la Mola, que tiene como objetivos preservar el bien y sus entornos protegidos, ordenar los usos de la cima, mejorar su gestión ambiental, social, patrimonial y económica, descongestionar el espacio y redistribuir las actividades en el área de influencia del territorio. Entre las actuaciones previstas, el plan incluye el acondicionamiento de los entornos inmediatos del monasterio en la cima, con la finalidad de minimizar la erosión, proteger el suelo de los espacios de levante del conjunto monumental, canalizar el paso de los visitantes por zonas controladas y restaurar áreas degradadas cercanas a la cima. Las actuaciones para frenar la erosión en la cima son algunas de las que se deberán detener mientras se realizan nuevos sondeos y excavaciones para conocer la extensión de la necrópolis y mientras se redacta el nuevo plan director.