El conflicto laboral que enfrenta al Ayuntamiento de Barcelona con los trabajadores de las bibliotecas municipales continúa sin solución. Después de que ahora hace una semana, los trabajadores exhibieron su fuerza ante el alcalde, Jaume Collboni, en el séquito de la Mercè, como también lo hicieron durante el pregón de la Fiesta Mayor, ahora han sido los tres grupos municipales los que han movido pieza, obligando a Collboni a convocar un pleno extraordinario en un plazo de quince días para abordar esta cuestión. En concreto, los grupos municipales de Junts per Barcelona, Barcelona en Comú y Esquerra Republicana han presentado conjuntamente este jueves una petición formal de convocatoria de un Pleno Extraordinario del Consejo Municipal del Ayuntamiento de Barcelona para exigir al gobierno de Jaume Collboni que resuelva el conflicto laboral en el Consorci de Biblioteques de Barcelona.
Los tres grupos, que recuerdan que según el Reglamento Orgánico Municipal, el gobierno municipal tiene la obligación de convocar esta sesión extraordinaria en un plazo máximo de quince días hábiles a partir de la recepción de la petición, suscrita por una mayoría de grupos municipales, apuntan que el Consorci de Biblioteques de Barcelona se encuentra inmerso en una huelga indefinida convocada por su Comité de Empresa, que reclama mejoras retributivas y de horarios, en el marco de un proceso de equiparación laboral entre el personal proveniente de la Diputació de Barcelona y el del Ayuntamiento de Barcelona.
"El conflicto lleva meses encallado", apunta un comunicado difundido por Junts per Barcelona, ya que la última reunión de negociación entre el gobierno municipal y los representantes de los trabajadores tuvo lugar hace más de tres meses, sin que desde el ejecutivo socialista se haya hecho ningún esfuerzo visible para retomar el diálogo. Además, lamentan que el Consorci de Biblioteques y el Ayuntamiento de Barcelona desconvocaran "unilateralmente" la última reunión de negociación prevista para el lunes de esta semana, 28 de septiembre, sin proponer ninguna nueva fecha.
Por eso estos grupos municipales denuncian que la respuesta del gobierno Collboni ante las huelgas y movilizaciones de la plantilla municipal no ha sido el diálogo, sino una escalada represiva sin precedentes que incluye: sanciones a los trabajadores y trabajadoras en huelga, vetos en el acceso a los Plenarios y Comisiones de los representantes sindicales, investigaciones policiales contra miembros del Comité de Empresa y denuncias penales con peticiones de penas de prisión de hasta tres años, que afectan a trabajadoras y representantes sindicales de bibliotecas, guarderías y servicios sociales. Los grupos firmantes subrayan, además, que los trabajadores y trabajadoras del Consorcio de Bibliotecas disponen de un Comité de Empresa propio y no están representados en la Mesa General del Ayuntamiento de Barcelona, lo cual hace imprescindible que el Govern abra un canal de negociación directa y específica con sus representantes.