La situación de la lengua catalana es crítica en todos los Països Catalans, tal como refleja el InformeCAT2021, presentado el miércoles por la Palataforma per la Llengua y que expone como uno de los datos más significativos que ocho de cada diez catalanohablantes cambian de lengua cuando alguien les habla en castellano. Lo más grave de todo es que la situación en Barcelona y su área metropolitana, es decir, en la principal concentración humana del ámbito lingüístico catalán, todavía es peor. Así, según el informe mencionado, el 80% total aumenta al 82,4% en el caso de la ciudad de Barcelona y se dispara al 87,9% en el área metropolitana, mientras que en el resto de Catalunya esta tendencia disminuye hasta el 76,5%.
Esta elevada cifra de cambio lingüístico, a menudo justificado en equívocas actitudes de 'respeto' o 'educación', es especialmente preocupante si se tiene en cuenta que según la Encuesta de usos lingüísticos de la población de Catalunya del año 2018, un 26,0% de los barceloneses no habla 'nunca' en lengua catalana y un 27,1% lo habla 'poco'. Es decir, el 53,1% de los residentes hablan 'poco' o 'nada' la lengua autóctona de la ciudad. Además, de entre el 46,9% restante, el 16,9% afirma que habla el catalán 'medianamente', el 19,1% que lo habla 'bastante' y el 10,9% que lo utiliza 'mucho'. Así pues, sólo el 29,9% de las personas encuestadas asegura que habla el catalán 'bastante' o 'mucho', menos de una de cada tres.
Con respecto al ámbito metropolitano, con Barcelona incluida, los datos son todavía más negativas. Los que dicen que no usan nunca el catalán o lo usan poco suben hasta el 56% (28,6% 'poco' y 27,4% 'nunca') y los que lo usan bastante o mucho se reducen al 27,6% (16,6% 'fuerza' y 11,0% 'mucho'). En este sentido, Plataforma per la Llengua recuerda que hay que tener en cuenta que la veguería del ámbito metropolitano incorpora comarcas de composición demográfica muy variada y eso comporta que las medias escondan situaciones bien diferentes: por ejemplo, en el Maresme los habitantes que hablan el catalán 'poco' o 'nunca' son el 36,3%, mientras que en l'Hospitalet de Llobregat lo son el 71,5% y en el Barcelonès Nord, el 70,8%
El mismo informe también recuerda que según la encuesta a la juventud elaborada por el Ayuntamiento de Barcelona, sólo un 53,3% de los jóvenes de 15 a 34 años declara que tiene una competencia buena en catalán. Por el contrario, el 92,1% declara que tiene un nivel bueno de castellano e, incluso, el 58,5% dice que domina el inglés. Es decir, el conocimiento declarado de catalán, la lengua mayoritariamente vehicular, es el más bajo de las tres presentes en los estudios obligatorios y postobligatorios. Hay que tener en cuenta que el 19,5% de la muestra de la encuesta corresponde a jóvenes que sólo hace entre seis meses y dos años que viven en la ciudad. Si bien es cierto que esta podría ser una causa del desconocimiento del catalán, hay que remarcar que esta realidad no afecta a la competencia en castellano. Así, el 0,0% de los encuestados afirma que no sabe nada de castellano y tan sólo el 1,1% declara que tiene sólo nociones, mientras que el 27,2% tiene un dominio bajo o nulo de competencia en catalán.
Finalmente, el InformeCAT recoge datos del informe del Observatorio de las Discriminaciones en Barcelona del 2020 sobre todas las discriminaciones de qué se tienen constancia en la ciudad. Este informe muestra que el uso del catalán es el cuarto motivo por el cual se discrimina una persona en la capital de Catalunya, detrás del racismo/xenofobia, la LGTBI-fobia y la discapacidad.
Con respecto a los agentes que cometen la discriminación destacan las empresas o entidades privadas, un ámbito en que hablar en catalán es el segundo motivo de discriminación, sólo superado por el racismo/xenofobia. La encuesta de relaciones vecinales y convivencia del área metropolitana de Barcelona indica en un sentido muy similar que el uso oral de la lengua es el tercer motivo de discriminación en los barrios metropolitanos.
Imagen principal: Vista de Barcelona desde la Torre Urquinaona / Jordi Palmer