Barcelona reforzará este miércoles la seguridad y la movilidad ante la previsión de una tarde con una afluencia extraordinaria en los miradores, playas y espacios abiertos de la ciudad para seguir el eclipse solar. La Guardia Urbana desplegará un operativo especial entre las 14 h y la medianoche, con refuerzo de la vigilancia, el control de los accesos y la regulación del tráfico, especialmente en los puntos con más visibilidad del horizonte.
La ciudad no quedará dentro de la franja de totalidad, pero la cobertura del Sol alcanzará aproximadamente el 99,7%. Esta proximidad a la totalidad, sumada al interés que ha despertado el fenómeno en toda Catalunya, hace prever desplazamientos hacia los puntos con mejores condiciones de observación y concentraciones de personas en espacios elevados y zonas del litoral.
El dispositivo implicará a todas las unidades operativas de la Guardia Urbana y contará con un refuerzo específico de la Unidad de Refuerzo de Emergencias y Proximidad (UREP). El objetivo es anticiparse a las incidencias que puedan generar las aglomeraciones y evitar que la concentración de público se traduzca en problemas de convivencia, seguridad o movilidad.
Las zonas de especial vigilancia
Uno de los puntos bajo especial vigilancia será Montjuïc. El Castell abrirá excepcionalmente entre las 19 h y las 21.30 h para permitir seguir el fenómeno desde el recinto, pero las 200 entradas disponibles se agotaron ya durante la semana del 27 de julio. El Ayuntamiento ha preparado 250 gafas homologadas para las personas asistentes y no prevé ampliar el aforo.
La Guardia Urbana también reforzará la vigilancia en Collserola, donde se prevé una afluencia elevada en los principales puntos de estancia y observación. En este caso, el dispositivo deberá combinar la gestión de la concentración de personas con la protección del espacio natural. Los agentes controlarán especialmente los estacionamientos indebidos, los accesos a zonas restringidas y las ocupaciones de espacios no autorizados.
La movilidad es otro de los frentes del operativo. El Ayuntamiento prevé más tráfico en las vías de acceso y salida de Barcelona y pide priorizar el transporte público. Los agentes vigilarán también los estacionamientos irregulares en puntos con buena visibilidad y las posibles distracciones de los conductores durante la observación del fenómeno.
La coordinación se hará desde la Sala Conjunta de Mando, en contacto con los Mossos d’Esquadra, Bomberos de Barcelona, el Sistema de Emergencias Médicas, el Centro de Control de Tráfico y TMB. La intención es mantener abiertos los corredores de emergencia y garantizar una respuesta rápida si se producen incidencias.
El dispositivo llega en un contexto en el que Barcelona ya ha empezado a adaptar algunos de sus espacios más emblemáticos al interés que ha generado el evento. El CosmoCaixa ha programado actividades durante toda la jornada, mientras que el Castillo de Montjuïc se ha convertido en uno de los puntos municipales de referencia para la observación.
El Ayuntamiento, además, recuerda que continúan vigentes las restricciones de acceso a determinadas zonas de Collserola por las medidas de prevención ante la peste porcina africana. La previsión de una concentración extraordinaria de personas obliga así a combinar dos objetivos: gestionar una movilidad excepcional sin comprometer ni la seguridad ciudadana ni la protección del entorno.
Barcelona afronta, en definitiva, una tarde poco habitual: no porque la ciudad esté dentro de la franja de totalidad, sino porque quedará lo suficientemente cerca del fenómeno para convertir numerosos miradores y espacios abiertos en puntos de reunión. El Ayuntamiento confía en que la planificación permita absorber esta afluencia sin que la expectación altere el funcionamiento habitual de la ciudad.
Barcelona amplía el despliegue de videovigilancia
El despliegue llega, además, en un momento en que el Ayuntamiento está ampliando la red de videovigilancia de la ciudad. Barcelona dispone actualmente de 186 cámaras en funcionamiento y el consistorio mantiene el objetivo de incorporar 500 nuevas hasta 2027. Este mismo martes se han autorizado cerca de un centenar de dispositivos que se instalarán antes de acabar el año, entre otros puntos, en el parque de la Pegaso, los búnkeres del Carmel, la Anella Olímpica, el paseo del Born y la Fira de Bellcaire y Fort Pienc.
El teniente de alcaldía de Seguridad, Albert Batlle, defiende que Barcelona sigue estando "muy poco videovigilada" y considera las cámaras una herramienta de disuasión y de apoyo a la labor policial. El plan municipal prevé llegar a unas 660 cámaras en total en 2027. El despliegue de dispositivos y el operativo especial para el eclipse forman parte, sin embargo, de dos actuaciones diferenciadas: en el caso del miércoles, el refuerzo policial responde sobre todo a la previsión de aglomeraciones y de desplazamientos extraordinarios hacia los puntos con más visibilidad del fenómeno.