En la ciudad de Barcelona entran y salen cada día 7.000 autobuses interurbanos, una cifra que se ha incrementado en los últimos tiempos, con un salto importante a raíz de la crisis de Rodalies. A pesar de esta relevante magnitud, la ciudad no cuenta todavía con las infraestructuras necesarias para acoger esta demanda que, en todo caso, no se resolverá a corto plazo, ya que a grandes operaciones como las futuras estaciones de autobuses de la estación intermodal de la Sagrera o la de la Plaça Espanya todavía les quedan años y años para convertirse en una realidad. Ante esta situación, el Ayuntamiento de Barcelona ha presentado este miércoles un plan de choque a corto plazo que incluye una veintena de actuaciones para ordenar las paradas de la vía pública.
En concreto, según ha anunciado la teniente de alcaldía de urbanismo, Laia Bonet, se trata de “mejorar el servicio de forma inmediata y urgente”, con una serie de medidas que servirán para “ordenar y mejorar el impacto en el espacio público” que generan las paradas de bus interurbano, centradas en los cuatro corredores principales de la ciudad, es decir, Meridiana, Diagonal, Gran Via Nord y Gran Via Sud, teniendo en cuenta que en algunos casos, como en los diferentes puntos de confluencia de paradas, como Fabra i Puig o la Zona Universitària, se pueden generar afluencias diarias de entre 10.000 y 20.000 personas.
En este contexto, la estrategia municipal se divide en tres tipologías de abordaje en puntos situados en todos los corredores de entrada y en el centro de la ciudad. Por un lado, el proyecto del Ayuntamiento de Barcelona incluye la remodelación y actualización de las estaciones de bus de Sants y de Fabra i Puig, además de los trabajos ya en marcha en la estación del Nord. En segundo lugar, durante los próximos meses se redactarán y se aprobarán los proyectos de ordenación en el espacio público para mejorar puntos de parada existentes, en los ámbitos de la plaza de España, en los tres puntos principales de la parte alta de la Diagonal (Francesc Macià, Maria Cristina y Zona Universitaria), en el ámbito del centro de la ciudad (Urquinaona, Catalunya y Universitat), en las Glòries, Tetuán y en todo el conjunto formado por Sagrera y Meridiana.
Para acabar, el Ayuntamiento de Barcelona apuesta por la creación de nuevos puntos de parada de los autobuses interurbanos para descongestionar los existentes y reducir su impacto sobre el espacio público. Estos nuevos puntos de parada quedarán situados de manera próxima a los existentes para continuar facilitando la intermodalidad con el transporte público urbano de la ciudad, ya sea el metro y el bus de TMB o el tranvía. Estos nuevos puntos quedarían situados en la entrada del término municipal de Barcelona en el acceso por Gran Via sud; en el entorno de la plaza de Pius XII y del centro comercial de l'Illa, en el ámbito de Diagonal; y entre la Sagrera y el Clot, en el ámbito de Meridiana; y finalmente, entre las plazas de las Glòries y de Tetuan, en el ámbito de la Gran Via Nord.
Mobiliario urbano, sombras y lavabos públicos
Dentro de esta estrategia de ordenar los principales puntos de paradas de bus interurbano, el gobierno municipal trabajará en actuaciones concretas como la mejora de información, la colocación de mobiliario urbano, como marquesinas y espacios para sentarse, así como otros servicios, como papeleras y espacios de sombra. De hecho, no se descarta que “cuando sea posible” y en espacios de gran concurrencia se estudie la posibilidad de habilitar también lavabos públicos, así como separar las paradas para esponjar el uso de la vía pública. La intención del Ayuntamiento es desarrollar esta veintena de intervenciones entre el 2027 y el 2028.