El cuartel de la Guardia Civil de la calle de Sant Pau, en el barrio del Raval, será identificado como espacio de represión y tortura por el Ayuntamiento de Barcelona, una vez el gobierno municipal ha aceptado un ruego de Barcelona en Comú en el que se pide la instalación de un atril de memoria en la fachada de la actual dirección general de la Guardia Civil “que explique su función durante el franquismo y que fue un lugar de represión y torturas”. Esta instalación fue sede del servicio de información de la comandancia 411 durante el franquismo y, según el ruego presentado por los Comuns, fue “una pieza clave en el sistema represivo de la ciudad”.

En la defensa del precio en la Comisión de Derechos Sociales, Cultura y Deportes de este martes por la mañana, el concejal de BComú Jordi Rabasa ha reclamado que se señalice el cuartel de este cuerpo de policía militarizada de la calle Sant Pau “como uno de los lugares de tortura que existió en Barcelona durante el franquismo” y lo ha equiparado a la Jefatura de la policía española de la Vía Laietana como uno “de los lugares de represión de la ciudad”, razón por la que ha reclamado que “se señalice y homenajee a las personas que fueron torturadas y que todo esto se haga junto a las entidades de memoria”.

 

En la respuesta por parte del gobierno municipal, la concejala Marta Villanueva ha aceptado el ruego, si bien ha reprochado que esta acción no se hubiera llevado a cabo durante el pasado mandato, es decir, bajo la alcaldía de Ada Colau, para insistir en el “compromiso” del actual equipo de gobierno de “preservar y visibilizar los espacios vinculados a la represión” y, al mismo tiempo, expresar la “voluntad de llevar adelante la instalación del atril” ante la caserna de la Guardia Civil de la calle de Sant Pau para reflejar el papel que “representó dentro de la red de represión del franquismo”. Rabasa, a su turno de réplica, ha lamentado que en el actual mandato no se ha realizado ninguna acción de las previstas en el programa de espacios de represión franquista aprobado el anterior mandato.

De hecho, Rabasa ha apuntado la intención de los Comuns de “llevar atril a atril” las más de 150 localizaciones donde se podrían instalar este tipo de soporte informativo, para insistir en que “en dos años y medio se han hecho cero”, y se ha mostrado confiado en que esta iniciativa, aceptada por el gobierno municipal, sea “la primera” de muchas en llevarse a cabo. Cabe recordar que en la web municipal sobre espacios de la represión franquista en Barcelona se menciona que “sobre el cuartel de Sant Pau se han recogido numerosos indicios de torturas y malos tratos, así como otras prácticas irregulares, con tendencia, en la mayoría de los casos, a arrancar declaraciones inculpatorias a través de la violencia y las coacciones”. “En Sant Pau —prosigue el texto— se han documentado casos de torturas especialmente agresivas, y son diversos los testimonios que recuerdan haber sido trasladados al cuartel de Sant Pau para ser interrogados antes de pasar a otras dependencias”.