Los ánimos están caldeados en la plantilla de la Guàrdia Urbana de Barcelona ante la previsión de que este viernes, en el pleno municipal, se ratifiquen las condiciones de trabajo del personal funcionario y laboral del Ayuntamiento de Barcelona para el período 2025-2028, una normativa que afecta directamente a la plantilla de la policía local barcelonesa. Aunque inicialmente esta nueva regulación cuenta con un amplio consenso, ya que ha sido suscrita por los tres sindicatos con representación en la policía local de la capital de Catalunya (CCOO, CSIF y UGT), un nuevo colectivo de agentes se ha constituido como Asociación Profesional con el propósito de evitar la ratificación de estos acuerdos en el pleno y abrir un nuevo período de negociación. Asimismo, un sindicato minoritario ha convocado una concentración en la plaza de Sant Jaume para mostrar su disconformidad con el nuevo acuerdo.
En una iniciativa inédita, la nueva Asociación Profesional de Agentes de la Guàrdia Urbana ha dejado de lado a los sindicatos y ha efectuado una recogida de firmas que ha conseguido más de 1.500 adhesiones, según ha adelantado la periodista Anna Punsí y confirmado ElNacional.cat. Con el apoyo de estas firmas y teniendo en cuenta que la plantilla total es de unos 3.500 efectivos, este nuevo colectivo se ha dirigido al gobierno municipal así como a todos los grupos con presencia en el plenario, para pedirles que no procedan a la ratificación del acuerdo que se someterá a votación para “promover un proceso de corrección y revisión que permita la elaboración de un texto conforme a la legalidad vigente y respetuoso con los derechos profesionales” de la plantilla de la Guàrdia Urbana de Barcelona.
En paralelo, el Sindicato Independiente de la Policía Local (SIP FEPOL) ha convocado una concentración el viernes por la mañana en la plaza de Sant Jaume, para “alzar la voz durante el pleno municipal para que todos los políticos sepan que este nuevo acuerdo no cuenta con la aprobación de la plantilla de la Guàrdia Urbana de Barcelona”. El mismo sindicato apunta que el debate sobre las nuevas condiciones de trabajo ha sido avanzado en el orden del día para “minimizar la trascendencia de la aprobación” y que tiene previsto estar presente en la sala de plenos “protestando y mostrando la indignación de la plantilla de la Guardia Urbana de Barcelona”.
Calendarios y complementos, entre los motivos de queja
Asimismo, fuentes de la plantilla consultadas por ElNacional.cat han mostrado su enojo ante estas nuevas condiciones pactadas por los sindicatos mayoritarios y reclaman que “no se firme este convenio”, ya que consideran que hay puntos que se deben tratar específicamente. Hay que tener en cuenta que aunque hay puntos concretos para la plantilla de la Guàrdia Urbana así como para el cuerpo de Bombers, el acuerdo afecta a todo el personal funcionario y laboral del Ayuntamiento de Barcelona. En este contexto, lo que se reclama es que se constituya una mesa sectorial para tratar específicamente el caso de los agentes de la policía local.
Igualmente, hay malestar por algunos puntos de las nuevas condiciones de trabajo, especialmente en lo que respecta a los calendarios de trabajo y los complementos por trabajar en festivos y en fin de semana, pero también por la actuación de unos sindicatos a los que acusan de no defender los intereses específicos de los agentes de la policía. De hecho, una de las vías que apuntan las fuentes consultadas es la posibilidad de constituir nuevas entidades de tipo profesional que puedan delegar las negociaciones de las condiciones de trabajo en abogados y especialistas y no en los sindicatos de corte tradicional.
Precisamente, el desacuerdo con cómo los sindicatos han negociado la nueva normativa es el punto clave que explica ese malestar entre buena parte de los agentes, que recuerdan a este medio que han sumado más firmas que votos se depositaron en las últimas elecciones sindicales, añadiendo que los propios sindicatos han llevado la negociación con “falta de transparencia”. “Nos han dejado tirados”, apuntan fuentes vinculadas directamente con la recogida de firmas contactadas por ElNacional.cat, que insisten en que el mensaje es el de detener la aprobación para empezar un nuevo período de negociaciones. Sea como sea, se prevé que estos ánimos caldeados afloren durante el debate en el plenario de este viernes.