Dentro del mundo de los invitados televisivos, hay una especie bien curiosa que saca la cabeza de tanto en tanto y que no deja de provocar estupefacción en los espectadores y los presentadores que tienen la (mala) suerte de sufrirlos. Estamos hablando de los invitados que SON INVITADOS a un lugar, van, dicen lo que les sale del moño, con total libertad, y encima, después de hacerlo, se quejan y critican la falta de pluralidad del espacio o la televisión que, repetimos, LES HA INVITADO. Entre esta especie tan curiosa, por no decir grotesca, encontramos diferentes especímenes: Cayetana Álvarez de Toledo, Inés Arrimadas o Carlos Carrizosa son especialistas, especialmente en Catalunya. Y alguien que un día es de Ciudadanos y el otro del PP, depende de cómo sople el viento, también hace como ellos en alguna televisión española. El hombre de quien Groucho Marx aprendió la frase: "Estos son mis principios; si no le gustan, tengo otros," Toni Cantó.

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Toni Cantó / TVE

Si hay alguien en el panorama político que tendría que estar tapadito y no dar lecciones de coherencia, este es el valenciano. El armario de su casa no tiene suficiente espacioo para la gran cantidad de chaquetas que se pone. Todo sea para seguir teniendo sus dosis delante de cámaras, ahora que no lo llama ni el tato para hacer de actor. El político que hace unos días era de Ciudadanos y ahora da apoyo a Isabel Díaz Ayuso para que vuelva a ser la presidenta de los madrileños, ha tenido la jeta de ir a TVE y vomitarle a la cara de Mónica López que en el ente público no hay neutralidad. La neutralidad que los populares madrileños se pasan por el forro en todo momento con respecto a los que no piensan como ellos.

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Mónica López / TVE

Cantó, sin ruborizarse, dice tan pancho, en TVE, que "Esta casa, en la que yo he trabajado muy a menudo, tiene sus peores datos de audiencia porque los españoles han percibido que este ya no es un espacio neutral. Desde luego no es TV3 ni ETB, pero ya no es neutral". El actor-político empieza a enumerar agravios, envalentonado y poniendo la quinta. López lo deja hablar educada, hasta que interviene. Y la manera que ha escogido ha sido sensacional. Tres sencillas frases para ponerlo en su sitio: "En esta casa se trabaja con libertad. Segundo: está usted aquí hablando libremente. Y tercero: de su partido estamos esperando en este programa, desde septiembre del año pasado, que vengan el señor Casado y la señora Ayuso. Sus jefes no han querido venir". Pim, pam, pum. Cantó ha continuado con el piloto automático y su mantra y López no ha querido dejarlo más en evidencia de lo que él mismo se ha puesto:

No hace falta, sin embargo, que López le cante las cuarenta a Cantó. Alguien como él, que a la que parpadeas, ya ha cambiado de partido, no sería extraño que dentro de cuatro días hable bien de TVE cuando le ofrezcan un papel en alguna serie.

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