Continúa la indignación de los culés después de lo que pasó ayer lunes en Montilivi. Un nuevo atraco a mano armada que sufrió el conjunto culé a manos del árbitro del Girona-Barça, Soto Grado, y del VAR. No ver una falta clarísima a Koundé, una "trapichada", como dicen en el diario As, en el 2 a 1 definitivo fue la gota que colmó el vaso de la paciencia. Una indignación que seguro que fue a más si hay algunos masoquistas que después del partido, todavía calientes por el robo, continuaron poniéndose nerviosos mirando El Chiringuito de Josep Pedrerol. Allí, todos compartíamos la impotencia y las ganas de Jota Jordi de largarse de esta Liga adulterada, podrida y vergonzosa, donde todo va dirigido a que el Madrid no vuelva a pasar una temporada en blanco...

¿Y quién había al otro lado del plató? ¿Quién se sentaba en la bancada madridista? Colaboradores que no tuvieron el mínimo de dignidad para reconocer que era falta a Koundé. Una cosa es celebrar la derrota del Barça, pase lo que pase, y la otra no tener el mínimo de decencia para ver cuándo los árbitros han perjudicado al conjunto culé, como ayer. A la derecha de Pedrerol, personajes que justean como Paco Buyo o que se hacen los indignados con las críticas arbitrales de los culés por los arbitrajes, como Tomás Roncero, y una colaboradora más madridista que la bandera que acostumbra a verbalizar discursos apasionados, como María Trisac.

María Trisac en 'El Chiringuito' IG3
María Trisac en 'El Chiringuito' IG
María Trisac en 'El Chiringuito' IG
María Trisac en 'El Chiringuito' IG

Una Trisac que ayer lunes se fue a casa doblemente contenta. Primero, por la derrota del eterno rival, y después, por una inesperada sorpresa que le hicieron los compañeros de programa y que hizo que le saltaran las lágrimas de la emoción. Llorando desconsolada, deshecha, ante una sorpresa que no se podía imaginar. De repente, le dicen que se levante y que vaya a abrir un paquete, un regalo. Ella, sin tener ni idea, lo hace, temerosa por no saber de qué se trata. Empieza a abrir el paquete y ¿qué hay dentro? Un objeto que la hizo emocionar. Una camiseta del Real Madrid. Pero no una camiseta cualquiera. Una de muy especial para ella. Una camiseta blanca con el dorsal número 93 detrás y la palabra 'Cibeles'... y una dedicatoria. Las palabras de quien le hizo llegar esta camiseta: su ídolo, Sergio Ramos. El jugador andaluz, excapitán histórico del conjunto merengue, ahora se ve que también hace de cantante, y hace unos meses lanzó al mercado una canción aberrante, 'Cibeles', donde repasaba con tono nostálgico y algún reproche su salida del Real Madrid. La letra menciona el famoso gol en el minuto 93 de la final de la Champions del 2014, justo en la última jugada, contra el Atlético de Madrid:

Al ver la camiseta de su ídolo, Trisac ha empezado a llorar: "Era mi jugador favorito, yo tenía mis carpetas forradas con los cromos de Sergio Ramos. ¿Que volviera al Madrid? Me haría una ilusión... Lloraría más que con el Balón de Oro de Vinicius. No le he podido conocer, pero me encantaría conocerle. No es habitual que los jugadores que han llegado tan lejos, que eran y siguen siendo estrellas, tengan estos gestos. Te lo agradezco en el alma. La niña que te veía jugar y tenía la carpeta forrada, hoy está muy feliz", dice ella: