Los domingos los oyentes catalanes tienen una cita con una de las secciones que más merecen la pena de la parrilla radiofónica actual. Una sección tranquila, pausada, relajada, donde los entrevistados se abren en canal, y al amparo de la calma que comporta la noche, se dejan ir y hablan, no solo de sus noches, de cómo son, sino también de cualquier cosa que se les pase por la cabeza sobre cómo son y qué piensan de diferentes cuestiones. Se trata de 'L'Eclipsi', espacio que forma parte de El Suplement de Roger Escapa en Catalunya Ràdio. Por allí han pasado últimamente gente tan interesante como Jordi Cubino, Àngels Gonyalons, Salvador Sobral o Pilar Eyre. Y este domingo, uno de los nombres propios de la radio y la televisión de este país, Josep Cuní.

Josep Cuní en la Cadena Ser
Josep Cuní en Catalunya Ràdio en los años 80 TV3
Pilar Rahola y Josep Cuní en el 'Preguntes freqüents' TV3

Jefe de programas de la emisora pública catalana en sus inicios, después ha hecho una exitosa carrera en televisión, con programas como Els Matins, L'Aventura quotidiana o Coses que passen en TV3, o con 8 al dia en 8TV. Últimamente, le hemos oído en SER Catalunya con Aquí, amb Josep Cuní o en RNE con el 24 horas o Las mañanas de RNE. Él y Roger han empezado hablando de fe, de religión, de creencias, de lo que hay más allá: "El Espíritu Santo se me apareció el mes pasado en Roma. Me iluminó para decirme: 'Josep, déjalo. Del día a día, de la información, de la radio'. Hago el gag. No hubo aparición. Hacía días que lo pensaba, maduro las cosas, no soy de impulsos. Desgraciadamente para los que me acompañan, y para mí, me he dedicado mucho más a mi vida profesional que a mi vida personal". No está retirado, se ha apartado del día a día, del programa diario, especifican. ¿Lo echa de menos? "Ya lo he vivido antes, todo lo que pasa. Cambian los nombres, pero no las circunstancias. La mayoría de los titulares del día a día ya estaban". Han hablado de noches. Por ejemplo, de noches para salir de fiesta, donde Cuní ha elegido una canción, In the night, de Oques Grasses, un grupo que le gusta...

¿Qué otros elementos habría en una noche de fiesta de Josep Cuní, aparte de Oques Grasses?: "No mucho alcohol. Me provoca sueño. Nunca he sido noctámbulo, ni de joven. El horario más difícil ha sido el horario de televisión de tarde-noche. ¿Levantarme a las 3? Es mortal. ¿Consecuencias para la salud? No directamente, pero sí una cierta fatiga física, y mental". ¿La mejor noche de su vida? "Ha habido muchas. Pero siempre quiero pensar que la mejor aún tiene que llegar. ¿Qué querría que me pasara? Siempre tengo objetivos profesionales, infinidad". ¿Volvería a ocupar un despacho, como cuando fue jefe de programas? "No me lo he planteado. Pero los retos siempre me han motivado", aunque admite que las circunstancias actuales ya no permiten el concepto prueba-error: "porque cuando hubiera el error, todos los que querrían mostrar que has fracasado, se lanzarían encima de ti y te destrozarían. Utilizar la red para cebarse sobre los demás es terrible. Siempre ha habido mala leche, pero ahora desde la impunidad". Le pregunta Escapa qué radio escucha y Cuní no se moja, después de una pausa... "La BBC". "¿Y en catalán?", insiste Roger. "Tengo traductor simultáneo". ¿Y una canción para una noche tórrida? El Amor particular de Lluís Llach.

"Me ha parecido siempre una declaración fantástica". Una canción donde se dice diferentes veces "Te quiero"... "¿A cuántas personas has dicho 'Te quiero'?", le preguntan a Cuní. Y él reconoce que a pocas: "Me parece una expresión demasiado fuerte como para utilizarla con tanta facilidad como últimamente oigo que se utiliza, ¿no? Yo formo parte de la mala educación sentimental de este país. Son expresiones que si las utilizas muy habitualmente porque sí, se gastan, y en el momento que se tienen que utilizar, no tienen la misma fuerza". ¿Y la última vez que ha llorado? "Hace tiempo. Pero puedo llorar, eh? Me hacen llorar escenas de películas, páginas literarias o los entierros"

El Cuní más íntimo.