Este domingo, de buena mañana, Jair Domínguez estaba participando de una jornada festiva, amable, alegre y a pesar de las altas temperaturas, multitudinaria, en el anillo de Montjuïc, en el gran día de '3Cat en Viu'. Tanto él como muchos de sus compañeros de Televisió de Catalunya y Catalunya Ràdio, con el público, grandes y pequeños, haciendo pasar un buen rato y estando en muy buena compañía, por ejemplo, con sus compañeros del Està passant.
Después, sin embargo, el buen rollo y la sonrisa se le borró de la cara... Como a cualquier persona con un mínimo de humanidad, sensibilidad, empatía, educación y valores. Y es que después de ver lo que se vio en València, lo único que le venía al cuerpo era un estado de mala leche, de rabia, de indignación, de ganas de decir basta y de reclamar consecuencias. Es lo que tiene ver unas imágenes que nos helaron la sangre. Una acción vomitiva, miserable, por parte de un miembro de la policía nacional, una brutal agresión por parte de un agente a una mujer que se manifestaba en los alrededores de la Conselleria de Educación de València, donde los sindicatos de docentes planteaban reivindicaciones en materia de inclusión, plantillas, ratios, valenciano, infraestructuras, formación profesional y subida salarial. Estas imágenes, que cada vez que las vemos, nos hacen hervir más la sangre:
Última hora. Cargas y agresiones contra profesores en huelga en Valencia. Los concentrados piden el apoyo de la gente y que vayan a la puerta de Conselleria. Hay una profesora herida, difundid pic.twitter.com/VslBjkSpCs
— On the other side of the Berlin Wall (@03690jul) May 31, 2026
Injustificable, se mire por donde se mire. La manifestante, haciendo sonar un silbato, caminando poco a poco, y el policía que va corriendo y la empuja con violencia y la hace caer al suelo, de cara. Una imagen del todo inaceptable, sobre la cual hay que exigir responsabilidades. Una imagen que ha indignado a todo el mundo, excepto a aquellos sospechosos habituales que siempre defienden posturas retrógradas y represivas. Uno de los que ha visto esta acción infecta ha sido el bueno de Jair Domínguez. Una persona que siempre ha dicho lo que le ha salido del moño, que siempre ha alzado la voz y ha hablado claro y catalán, por muchos problemas judiciales que le haya podido comportar.
Un Jair que esta vez, no iba a ser menos, y ha verbalizado el sentimiento de muchas personas, dibujando una frase lapidaria, una gráfica descripción, de por qué pasan estas cosas: "es el problema de dar uniforme a ratas farloperas". No se podía decir más claro. "Investigaremos lo que ha pasado de manera exhaustiva para depurar responsabilidades. Proteger el derecho a manifestarse con seguridad está por encima de cualquier circunstancia". Son palabras de la delegada del Gobierno en el País Valencià, Pilar Bernabé. Veremos si efectivamente se produce o si todo quedará en papel mojado y en basura policial escondida bajo la alfombra.
