La 18ª edición de los Premios Gaudí está llenando de emoción, aplausos, discursos brutales, agradecimientos y música el Gran Teatro del Liceo. Todos los premiados están subiendo al escenario con una sonrisa de oreja a oreja, y con su momento inolvidable ante el micrófono, con el galardón en las manos, agradeciendo a sus compañeros de rodaje y seres queridos, el premio. Pero ha habido una persona que a pesar de los nervios del momento, ella ya sabía que cogería un Premio Gaudí. Una actriz y directora descomunal, a quien han otorgado el Gaudí de Honor. Hablamos de la maravillosa Sílvia Munt, que ha subido al escenario después de las bonitas palabras que le ha dedicado su buen amigo Fernando Trueba. Y que ha dicho cosas como que ""Ser apreciada por los compañeros de profesión, uno por uno, es muy importante", y que al recibir el Premio Gaudí de Honor Miquel Porter 2026 lo ha agradecido a los compañeros y compañeras de profesión: "esta familia de inclasificables que vive un imaginario con toda la pasión, como si fuéramos criaturas jugando con lo intangible. Eso sí que es la magia del cine, y es la esencia de este oficio. Aquí está el auténtico veneno".

A sus 68 años, Munt nos ha regalado películas como intérprete y como directora que merecen mucho la pena. La plaça del diamant, Alas de mariposa, La pasión turca, Secretos del corazón, Requisitos para ser una persona normal, Pretextos, Las buenas compañías y tantas otras. Ha sido un discurso sentido, emocionante, donde la protagonista no ha podido contener las lágrimas y los ojos brillantes. Pero no ha sido la única. La gente que la quiere, la gente de su alrededor, la platea entera, también. Y entre ellos, Ramon Madaula

La emoción de Ramon Madaula sintiendo las palabras de Sílvia Munt 3Cat

Su pareja desde hace tanto tiempo, con quien han tenido tres hijas, miraba a Sílvia visiblemente emocionado, especialmente cuando ella destacaba que aparte de su vida profesional, su mejor tesoro eran sus tres hijas, y cuando le agradecía a Ramón haber estado siempre a su lado y dándole apoyo

"Soy adicta a la emoción, al vínculo que nos hace ser personas humanas. Sin este vínculo todo se apaga, estamos huérfanos", ha dicho, entre otras cosas, Sílvia, al recoger su premio. Y nosotros somos adictos a ella. Sílvia Munt, maravillosa.