Si algún joven está leyendo estas palabras y yo ahora le digo la palabra 'mili' no sabrán de qué les estoy hablando. Les parecerá una marcianada, bro. El resto, sin embargo, sabrán perfectamente de qué estoy hablando. Aquel servicio militar obligatorio que era la mayor pérdida de tiempo que había en España, por ser suaves. Una mili que a veces, suponía un infierno para quienes iban. Y si no, que se lo digan al bueno de Àlex Gorina, que confesó que fue violado y torturado por unos sargentos españoles en Melilla en un Sense ficció imprescindible, 'Et faran un home', que ponía los pelos de punta:

Recientemente, donde también se ha hablado de la mili, después de 25 años de la abolición del servicio militar, ha sido en el magnífico Aquí Catalunya de Marina Fernàndez en SER Catalunya. Ya pueden marcar en la agenda una nota para cada martes: escuchar la intervención de Gerard Quintana y Charlie Pee en 'El racó de pensar'. Reflexiones de este par, siempre acertadas, especialmente las del cantante de Sopa de Cabra, que las ha vivido de todos los colores, también en la mili y que en su intervención de ayer ha dado un giro inesperado sobre los orígenes de la mili y el significado sobre la democratización del poder del pueblo. Un Gerard que sí la hizo ("habría dicho de ti que serías insumiso", le dice la presentadora). La hizo en el País Vasco, en el campamento, y después, en Agoncillo, Recajo, cerca de Logroño, en una base de helicópteros. "Era el año 84. No era fácil hacer la mili en el País Vasco ni en ningún sitio, hacía 3 años del Tejerazo, del golpe de estado. Ver aquello desde dentro te ayuda a entender muchas cosas". Y añade: "Seguramente, si algunos de los líderes del procés hubieran hecho la mili, no habrían sido tan confiados pensando 'Europa nos mira, no pasará nada'":

Más allá de eso, a Quintana le sorprende cómo hay países europeos donde no ha desaparecido nunca y cómo otros la vuelven a adoptar. Aquí nadie dice nada, "no habría nada más impopular que apareciera algún partido diciendo que 'a partir de ahora, todos a hacer la mili, hombres y mujeres'". Quintana recuerda una conversación que tuvo con el poeta Joan Margarit en un bar del Poble Nou: "Era el quinto aniversario de la desaparición de la mili. Me dijo: '¿No te has preguntado nunca por qué fue la derecha quien eliminó la mili? ¿No te ha sorprendido nunca?'. Y él me habló del modelo de mili que teníamos, de leva, y me decía: 'La mili fue un invento del pueblo, de la Revolución Francesa'". ¿Qué piensa él? ¿Establecería la mili nuevamente? "Tengo un hijo que ahora cumplirá 23. En absoluto. Ni que se me lo llevaran al frente. No nos hemos librado del ejército, no hemos entrado en un mundo pacifista, no han desaparecido: hemos cambiado de modelo, que tiene su trampa".