Gerard Quintana es una de las voces más respetadas del país. Tanto cuando sube encima de los escenarios como cuando habla una vez baja de ellos. Décadas de temas inolvidables, que forman parte de la memoria de millones de catalanes, y reflexiones siempre acertadas sobre lo que le rodea. El músico y cantante gerundense habla claro y catalán, cuando algo chirría, lo suelta. Y todavía se sorprende por algunas decisiones que lo dejan perplejo, y que poco se esperaba que se pudieran producir. Ahora ha compartido una de estas situaciones surrealistas con el magnífico programa Aquí Catalunya de SER Catalunya, conducido por Marina Fernàndez, y donde colabora regularmente en la sección 'El racó de pensar'. Y por mucho que piense, todavía alucina.

A Gerard hay un hecho que lo descoloca, que es la poca vergüenza, la jeta que tienen algunos partidos políticos, de utilizar canciones conocidas para sus propósitos y para su llama propagandística. Pasó hace un tiempo en la Plaza Colón de Madrid, "en una de estas manis que hicieron Vox y el PP, y sonando a todo trapo el 'Mediterráneo' de Serrat. Y yo pensaba: '¡Pero si no hay mar!' ¿Sabes qué te quiero decir?". Pero él mismo también ha vivido en su propia piel qué se siente. Fue a principios de año, cuando los Sopa de Cabra se encontraron también con el caso de un post de Instagram. ¿De quién? Ni más ni menos que de Vox... con la canción más emblemática de toda la discografía del grupo: L'Empordà.
Cuál fue la sorpresa de Gerard y de sus compañeros de Sopa de Cabra cuando oyeron su tema en una publicación de Vox. Incredulidad también en el estudio de la SER al pensar en esta unión delirante entre los conceptos 'Vox' y 'L'Empordà' de Sopa de Cabra. Gerard explica que "sí, sí, sí... Además, era como Vox, pero de aquí, de comarcas gerundenses y se apuntaron a eso". ¿La primera reacción? De "guau, ¿no? Vamos contra ellos. Hablé con Jaume Rufí, el autor de la letra, compañeros de pupitre cuando empezamos con todo esto, y dijo: '¡Denunciad! ¡Denunciad!'". Después, sin embargo, decidieron otra cosa. "Vi que tenían 200 'Me gusta' o algo así, poquísimo. Y pensé: 'Les haremos una propaganda'... Y les ignoramos". Querían evitar el efecto llamada, el efecto 'Streisand', que se hablara de ellos.

Un Quintana que recuerda una frase que oyó a menudo en casa y que siempre le decía su padre, que era de Navarra: "El mejor desprecio es no hacer aprecio... Es que ya me dirás si no saben ellos que al poner el 'Bon dia' de Els Pets estás yendo a un grupo que tiene otro pensamiento diferente al tuyo. O un tema de los Txarango, que tienen un discurso absolutamente claro sobre ciertas cosas, que es completamente contradictorio. Yo creo que van a hurgar, a provocar y a hacer ruido".
Una reflexión acertadísima, siguiendo los consejos sensatos del señor Quintana padre.