El pasado mes de enero, hace pocos días, sopló velas. Ni más ni menos que 49, a las puertas de los 50, aunque si nos dicen que tiene 30, nos lo creeríamos. Actriz maravillosa, hace muchísimo tiempo que aparece ante cámaras, desde que nos hipnotizó de bien pequeña, en el año 1994, saliendo en Poble Nou, donde hacía de 'Clàudia', una amiga, la primera novieta de 'Martí Aiguader' (Quim Gutiérrez) en la recordada y embrionaria serie de sobremesa de TV3. Tenía solo 16 años, y desde entonces, se ha hecho un rostro habitual en muchas series de la casa y de otras cadenas: Rosa, 16 dobles, Isabel, El comisario, Herederos, Los misterios de Laura, Gran Hotel, B&B: de boca en boca, o en films como Entre las piernas, Una casa de locos, Las muñecas rusas, El juego del ahorcado, Perdona si te llamo amor... Hablamos de la gran Cristina Brondo.
Ahora Cristina está viviendo una nueva etapa que la llena muchísimo y la hace feliz. Y es que desde hace un tiempo, está aportando su buen humor, sus conocimientos, su experiencia, su sensatez y su alegría en un programa de radio. Después de muchos años delante de cámaras, ahora ha probado suerte delante de un micrófono, y no solo se le da bien, sino que está siendo toda una experiencia para ella. ¿Dónde? Al lado de otra comunicadora excepcional, Samanta Villar, en Radio 4, en RNE: "Esta etapa en la radio me está gustando muchísimo y me está enseñando un montón de cosas. Primero, con las interesantes entrevistas que hicimos a numerosos artistas de la actualidad teatral, y ahora con la sección 'Mamá quiero ser artista', donde hablo sin pelos en la lengua de lo que significa ser actriz hoy en día. Gracias Samanta Villar por darme esta oportunidad, y gracias Radio 4 por abrirme las puertas de esta tremenda casa. Me podéis escuchar todos los martes en 'L’Entrellat' a las 18h".
Escúchenla, que vale mucho la pena. Bueno, de hecho, es muy recomendable tanto lo que ella dice como lo que dice Samanta. Nos encanta esta vertiente radiofónica de Cristina, una actriz a quien hemos visto nacer, prácticamente, cuando la descubrimos en Poble Nou. Pero aunque nos guste mucho Cristina en la radio, delante de un micrófono, en casa nos gusta tanto o más ella cuando la vemos por la tele en alguna serie. Así que desde aquí, la emplazamos a que siga haciendo papeles como los que hace, que lo hace de maravilla. Y como muestra, como se suele decir, un botón:
Una actriz de la cabeza a los pies que se merece muchos más papeles.
