Iñaki Urdangarin ha estado 30 años con la infanta Cristina y solo lleva 3 con Ainhoa Armentia, su amante cuando en la relación eran cuatro: Cristina en Suiza, el marido de Ainhoa en casa con los hijos y en un despacho de abogados de Vitoria, dos compañeros de trabajo, Iñaki y Ainhoa, que engañaban a sus cónyuges. Cristina decidió divorciarse y el marido de Armentia igual. Ahora son libres y mucho que duran, tres años. Pero una nube oscura cae sobre la pareja. No es Casa Real, ni los hijos de la infanta ni ningún otro problema externo. sino la habitual infidelidad del duque de Palma, o empalmado como firmaba los mails. Iñaki ha tenido siempre el mismo patrón con las mujeres: no sabe estar solo, seducirlas, acostarse y cuando ya no le hacen el peso simultaneizarlas con otra y cuando la nueva está en el bolsillo, separación. Lo hizo cuando era jugador del Barça, con rumores en el vestuario de que estaba con la mujer de un compañero de balonmano. La infanta Cristina se enamoró de él "Me gusta el rubio" e Iñaki acabó cogiendo un tranvía a la parte alta del escalafón social. Pero Iñaki no tenía suficiente y engañó desde el principio a la infanta, como quedó acreditado durante la instrucción judicial del caso Noos. Juez y fiscal acabaron desestimando los mails de contenido personal, como cuando cerraba una cita amorosa en un hotel de Barcelona con una amante. Cristina lo sabía como todos los que seguimos la instrucción de Noos. Se divorció cuando tuvo otra, Ainhoa Armentia.

Iñaki y Ainhoa, revista Semana

Ahora la pareja quiere romper los rumores de crisis por la aparición de Núria, una atractiva socia en su nuevo negocio, Bevolutive de la calle València de Barcelona. Y aparecieron juntos en un partido del Granollers para ver al hijo Pablo jugar. Allí es donde la prensa los pilló dándose el beso menos apasionado de la historia del amor. Tres años de relación, días sin verse e Iñaki da un beso en la mejilla que Aihoa responde con cara de mucho asco:

El falso beso de Iñaki, Diez minutos

Ahora la revista Hola echa más leña al fuego y desvela la frase que Ainhoa le revela a un tercero en medio del partido. Le pregunta un padre de otro jugador "¿Te gusta el balonmano?" y Ainhoa responde sincera: "Ni me gusta ni me disgusta". Es decir, no tiene ningún interés, va a los partidos arrastrada por Iñaki que sabe que la prensa está presente enfocando las gradas para pillarlo. Besos falsos, desinterés por el partido y falso amor. Les quedan 3 partidos del Granollers. El partido se jugó en Granollers y fue Ainhoa Armentia quien voló hasta Barcelona para comprobar cómo están las cosas en su relación, y entre Iñaki y sus socios y socia. Con la cara paga y lo que dice paga. Al fondo Núria, la socia de Iñaki.