Los BRICS ya no pueden ser ignorados

- Anwar Zibaoui
- Barcelona. Sábado, 3 de octubre de 2026. 05:30
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La cumbre de BRICS que concluyó el 12 y 13 de septiembre pasados en Nueva Delhi prueba que el viejo orden mundial está cambiando. Para encontrar soluciones a algunos de los problemas más complejos de la humanidad, ya no sirve el escenario de los últimos 40 años. Ahora es necesario contar con las partes del mundo que antes quedaban al margen de la toma de decisiones de alto nivel.
El grupo de naciones BRICS se organizó hace menos de dos décadas. Estos 11 países representan una cuarta parte del PIB nominal mundial, aproximadamente la mitad de su población y cuentan con algunos de los productores y consumidores de energía más importantes. Son demasiado relevantes para pasarlos por alto, aunque también demasiado diversos para funcionar como una alianza geopolítica convencional. Sin embargo, esa podría ser una de sus fortalezas.
El grupo está integrado por países con sistemas políticos diferentes, intereses estratégicos diversos y relaciones complejas con Occidente. China e India siguen siendo competidores estratégicos. Rusia se encuentra inmersa en una amplia confrontación con Europa, la OTAN y Estados Unidos. Irán está enfrascado en una guerra regional.
Pero el crecimiento de los BRICS revela que los países ya no se someten pasivamente a las políticas y agendas dictadas por otras superpotencias mundiales. Y que pueden alzar la voz y actuar con iniciativa. Dada la magnitud de los desafíos globales a los que se enfrenta el mundo, como los problemas interrelacionados de la economía global y el rápido cambio climático del planeta, corren el riesgo de dejar atrás a las naciones en desarrollo. Esto tiene el potencial de cambiar las reglas del juego.
La cumbre de BRICS que concluyó el 12 y 13 de septiembre pasados en Nueva Delhi prueba que el viejo orden mundial está cambiando
En su origen, los BRICS parecían un mecanismo para presionar a los países ricos y participar en la gestión de la economía mundial. Pero el alumno avanza al maestro. La marca se consolida, convertida en sinónimo de cambio, mercados y crecimiento. La cooperación entre los países emergentes puede desempeñar un papel en el escenario mundial y ofrecer alternativas. Solo deben demostrar que son coherentes y pueden trabajar en equipo.
No son otro bloque geopolítico, y aunque cada país defiende sus propios intereses, su estrategia es promover el codesarrollo respetando la historia, cultura, sistema político y sistema económico de cada nación. Y, obviamente, el mundo necesita más conexiones y consenso entre los bloques ya existentes.
Ese impulso por alcanzar el consenso se hizo patente el último día de la cumbre, cuando una declaración conjunta instó a todas las partes en conflicto con Irán a actuar con moderación y evitar agravar la situación. Si bien nadie afirma que dicho comunicado sea la solución a los problemas de Oriente Medio, lograr que casi una docena de países con intereses contrapuestos coincidan en la necesidad de moderación tiene un valor innegable.
Este consenso se demostró el último día de la cumbre, con una declaración conjunta de valor innegable: en relación al conflicto de Irán, pidieron a todas las partes actuar con moderación.
En un mundo dividido, es valioso tener una organización que mantiene sus relaciones pese a las divisiones geopolíticas
Los países de los BRICS no estarán de acuerdo en todo, ni se espera que lo estén. Pero, en un mundo dividido, es valioso tener una organización que tiene las puertas abiertas a países ajenos y mantiene sus relaciones pese a las divisiones geopolíticas.
No es suficiente para resolver todas las diferencias, pero es un enfoque nuevo frente a las rivalidades y guerras como en Ucrania y Oriente Medio, que aún definen el mundo en términos de competencia,
En los últimos años hemos presenciado una transformación política y económica radical. Y muchos países, en particular los de Oriente Medio y el sur global, ya no tienen que alinearse con un bando ideológico u otro. Pueden formar parte de un sistema complejo y multipolar que requiere pragmatismo, habilidad diplomática y voluntad de forjar relaciones nuevas.
Seguramente los tiempos en que la ONU era considerada la única autoridad de la llamada "comunidad internacional" hayan cambiado, aunque sigue siendo una fuerza poderosa y necesaria. Los BRICS muestran que, a medida que el mundo cambia, también lo hace la diplomacia para incluir en la resolución de los problemas a todos los países, no solamente a las potencias occidentales.