Más de 100 años de historia y una mirada muy clara hacia el futuro. En el Col·legi Montserrat la IA entra en el aula sin perder de vista lo más importante: las personas. Uno de los ejemplos más importantes es innovar desde valores muy sólidos. Este colegio forma parte de la apuesta de la IA en Clase, la segunda temporada de IA en Marcha que junto con Founderz y su fundador, Pau Garcia-Milà, explora cómo cuatro escuelas están afrontando la llegada de la inteligencia artificial. El trabajo del día a día lo podéis ver en una docuserie la cual forma parte de Microsoft Elevate, una iniciativa que, junto con Founderz, impulsa el acceso universal a las habilidades en inteligencia artificial en entornos educativos. Hoy, hablamos de un caso real y que ya se considera todo un éxito, el impulso que ha hecho el Col·legi Montserrat de la mano de la directora, Sor Montserrat del Pozo, Superiora General de la Congregación de Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret, que fue bautizada con afecto en el foro Àgora Talentia como "Sor Innovación" por los éxitos que ella y su equipo han recogido gracias a la innovación educativa que iniciaron ya en el siglo pasado: inteligencias múltiples, metodología ¿Resultados "académicos"? El Col·legi Montserrat es el mejor colegio de España.
¿Por qué la inteligencia artificial da tanto miedo?
Debemos ser capaces de ver la IA como el fuego: un instrumento que bien utilizado puede servir para cocinar y comer, pero si no se hace un uso correcto te puede incendiar la casa. Lo que debemos ser capaces es que los ingredientes de esta IA sean buenos.
Por lo tanto, si lo trasladamos a la escuela, ¿cómo lo enfocamos?
Al alumno le decimos que use la IA porque lo que valoramos en la escuela es el proceso, qué prompt ha utilizado y con qué algoritmo se ha desarrollado. Representa todo un desafío la IA, ya que puedes ir a más con tu pensamiento. El profesor será insustituible, pero el alumno es quien deberá afrontar el reto.
¿Y el miedo a que el niño o niña 'haga trampa'?
No hay que tener miedo a eso, sino a que no sepa utilizar bien la IA. Debemos salir de la comodidad e ir al compromiso. La inteligencia, al fin y al cabo, se encara en la persona humana y nos lleva a comprender la verdad con la razón. Por lo tanto, el futuro de la educación pide buscar la verdad.
"Las familias tienen demasiados miedos"
¿Pero esta finalidad no ha sido siempre?
Efectivamente. Hemos trabajado siempre críticamente, desde este espíritu. Si vamos al pasado más reciente, los libros tampoco siempre explican la verdad. Si te fijas, los libros de historia siempre llevan cosas muy diferentes entre unos y otros.
¿Y qué tienen que decir los padres y madres en todo este cambio revolucionario?
Les ha cogido totalmente desprevenidos. Las familias tienen demasiados miedos. Tenemos que ser una comunidad de gente que piensa y desde nuestro ámbito, constatamos cómo la investigación sí que ha seguido el ritmo, pero no la educación. Y no lo sigue porque no puede, pero porque tampoco le interesa lo suficiente.
¿La IA equivale a una personalización de la educación?
Pues precisamente lo que tenemos que procurar es que la enseñanza no se convierta en transformar a niños y niñas aún más competitivos e individualistas. Las escuelas, si ahora dan más deberes, es porque muchas familias nos han fallado. La escuela es humilde y no llega, pero continúa dando todo lo que puede.
¿Y cómo entra Founderz en vuestro proyecto?
A través de un trabajo técnico, explicar cómo funciona la IA y, nosotros, hemos aportado un trabajo pedagógico. Todo ello se ha trasladado en un congreso que ha sido un éxito y se replicará en septiembre porque queremos abrir nuestra mirada al conjunto de la sociedad. La frontera es el lugar de encuentro, no un muro. La IA tiene que ser, antes que nada, humana.