El producto interior bruto de Taiwán registró un crecimiento del 8,63% durante el año 2025, una cifra que superó de manera clara las previsiones que había formulado el gobierno al inicio del ejercicio. Este fuerte incremento de la actividad económica se vio impulsado principalmente por la elevada demanda internacional de chips avanzados destinados a aplicaciones de inteligencia artificial y de computación de alto rendimiento. Los datos han sido publicados por la Dirección General de Presupuestos, Cuentas y Estadísticas del Gobierno taiwanés, organismo encargado de la elaboración de las principales estadísticas macroeconómicas de la isla.

La estimación del 2025 representa una aceleración muy significativa del ritmo de crecimiento de la economía taiwanesa en comparación con los dos años anteriores. En 2024, el PIB había aumentado un 5,27%, mientras que en 2023 la expansión había sido mucho más moderada, con un incremento de solo el 1,08%. El resultado obtenido en 2025 no solo consolida la recuperación de la actividad tras un período de menor dinamismo, sino que también sitúa la economía de la isla en su mejor registro anual de los últimos quince años. Solo en el año 2010, con un crecimiento del 10,25%, presenta una tasa superior a la del último ejercicio.

La evolución trimestral de la actividad también refleja este impulso sostenido a lo largo del año. Durante el cuarto trimestre de 2025, la economía de Taiwán creció un 12,68% en términos interanuales, una tasa notablemente más elevada que la registrada en los trimestres precedentes. En el tercer trimestre, el crecimiento había sido del 8,21%, mientras que en el segundo y el primero se había situado en el 7,71% y el 5,54%, respectivamente. Esta trayectoria muestra una intensificación progresiva del crecimiento a lo largo del año, en paralelo al fortalecimiento de la demanda externa.

El papel de las exportaciones

Las exportaciones volvieron a ejercer como el principal motor de la economía taiwanesa durante el 2025. Las ventas al exterior aumentaron un 34,9% en comparación con el año anterior y alcanzaron un valor total de 640.746 millones de dólares, el equivalente a unos 537.374 millones de euros. Se trata del volumen de exportaciones anual más elevado de la historia del país, lo que confirma el papel central de Taiwán en las cadenas globales de suministro tecnológico.

Una parte muy significativa de estas exportaciones correspondió al sector tecnológico. A lo largo del año, las ventas al exterior de dispositivos de información, comunicación y productos audiovisuales alcanzaron los 251.154 millones de dólares, mientras que las exportaciones de componentes electrónicos sumaron 222.872 millones de dólares. Este comportamiento está estrechamente relacionado con el buen momento que atraviesan las empresas taiwanesas vinculadas a la fabricación de semiconductores y al ensamblaje de productos tecnológicos, que mantienen relaciones comerciales con algunos de los principales actores mundiales del sector.

Entre estas empresas destaca Taiwan Semiconductor Manufacturing Company, el principal fabricante mundial de chips avanzados, que en 2025 registró un beneficio récord de 1,71 billones de dólares taiwaneses. La actividad de estas compañías, fuertemente vinculadas a firmas internacionales como Nvidia, AMD o Apple, ha tenido un impacto directo sobre el conjunto de la economía de la isla.

Crecimiento del ritmo inversor

Además del sector exterior, otros componentes de la demanda interna también mostraron una evolución positiva. La formación bruta de capital, un indicador clave para medir el nivel de inversión, creció un 3,94% en términos interanuales durante el 2025. El consumo privado, por su parte, avanzó un 1,57% entre enero y diciembre, según los datos de la Dirección General de Presupuestos, Cuentas y Estadísticas, lo que indica una contribución moderada pero estable de la demanda de los hogares al crecimiento económico.

Estas buenas perspectivas económicas se han conocido poco después de la firma de un acuerdo comercial entre Taiwán y los Estados Unidos, que se cerró tras varios meses de negociaciones. El entendimiento prevé una reducción de los aranceles aplicados a los productos taiwaneses, que pasan del 20% al 15%, así como un compromiso de inversión por valor de 250.000 millones de dólares por parte de las principales empresas de semiconductores de la isla en territorio norteamericano. El gobierno de Taipéi también asumió el compromiso de garantizar una cantidad equivalente en créditos empresariales con el objetivo de facilitar nuevas inversiones.

En este contexto, el Instituto de Investigación Económica de Taiwán, uno de los principales centros de estudios del país, revisó al alza sus previsiones para el año 2026. El organismo estima ahora que la economía taiwanesa crecerá un 4,05%, por encima del 2,6% que había proyectado en noviembre anterior. Según este instituto, las exportaciones de bienes y servicios continuarán aumentando durante el 2026, con un incremento previsto del 7,22%, mientras que las inversiones privadas registrarían un crecimiento del 2,88%.

El gobierno taiwanés, no obstante, mantiene una posición más cautelosa. La Dirección General de Presupuestos, Cuentas y Estadísticas prevé que el producto interior bruto aumentará un 3,54% en 2026, una tasa inferior a la de los principales centros de análisis, pero que refleja, igualmente, la continuidad de un escenario de crecimiento sólido para la economía de la isla.