Lluís Pareras, socio de la compañía de capital riesgo Invivo, ha advertido sobre la velocidad con la que avanza la inteligencia artificial y sobre la dificultad de determinar hasta dónde llegará su desarrollo. Pareras ha hecho estas declaraciones durante la jornada sobre inteligencia artificial organizada por Foment del Treball, donde ha analizado la evolución de la tecnología y las implicaciones que puede tener para la actividad económica y para el futuro de diferentes tareas cotidianas.

"Las noticias de los últimos días son escalofriantes y no veo que esta ola de desarrollo se pueda anular", ha afirmado Pareras, que, dentro del actual contexto, considera que el ecosistema vinculado a la inteligencia artificial "actúa sin ningún mapa". Sus palabras expresan la dificultad, según su planteamiento, de anticipar la evolución de una tecnología que avanza a una velocidad que obliga a revisar constantemente las previsiones sobre sus capacidades y aplicaciones.

Una tecnología que avanza más allá de los 'prompts'

Una de las transformaciones que Pareras ha puesto sobre la mesa es la relacionada con la manera como las personas interactúan con los sistemas de inteligencia artificial. En este sentido, ha asegurado que "los prompts se han acabado, porque la IA es capaz de leer aquello que pensamos". La reflexión sitúa el foco en una evolución que, según sus palabras, va más allá del uso de los sistemas de IA a través de las instrucciones que los usuarios introducen.

Lluís Pareras ha señalado así un cambio en la relación entre las personas y esta tecnología, en un momento en que las capacidades de los sistemas de inteligencia artificial continúan ampliándose. Esta evolución también se relaciona con otra de las cuestiones que ha abordado durante la jornada: la dificultad para comprender el funcionamiento y el alcance de estas nuevas herramientas. "Nos cuesta entender la IA porque los agentes ya tienen su propio lenguaje", ha afirmado Pareras.

La incorporación de los robots a la vida cotidiana

La inteligencia artificial también está vinculada, en el planteamiento expuesto por Pareras, al desarrollo de la robótica y a la posibilidad de que los robots asuman determinadas tareas cotidianas. En este ámbito, ha defendido que los cambios pueden llegar antes de lo que a menudo se prevé.

"No falta una década para ver ciertas tareas cotidianas con robot, solo que todavía no se ha industrializado", ha asegurado. Con esta afirmación, Pareras ha situado la cuestión de la industrialización como uno de los elementos que todavía condicionan la llegada de este tipo de tecnología a la actividad cotidiana.

Su consideración apunta, por tanto, a una diferencia entre las capacidades tecnológicas que se pueden desarrollar y su implantación efectiva. Según su planteamiento, el hecho de que determinadas tareas puedan llegar a ser realizadas por robots no depende únicamente del desarrollo de la tecnología, sino también del proceso necesario para que estas soluciones se industrialicen.

Europa ante Estados Unidos y China

Durante la jornada, Pareras también ha abordado la posición de Europa ante la competición internacional en inteligencia artificial. El socio de Invivo ha sido contundente a la hora de valorar la capacidad europea para competir con algunos de los principales actores del sector. "Europa ha perdido el tren, no podemos competir contra OpenAI y China", ha afirmado. La declaración sitúa a OpenAI y China como referencias ante las cuales, según Pareras, Europa no dispone actualmente de la misma capacidad competitiva en este ámbito.

La cuestión de la inversión aparece así vinculada a la capacidad de desarrollo tecnológico y a la posición que ocupa cada territorio en esta nueva etapa. El debate sobre la inteligencia artificial no se limita, en este sentido, a las aplicaciones concretas que pueda tener la tecnología, sino que también afecta a la capacidad de las diferentes economías para participar en su desarrollo.

La incertidumbre sobre el futuro inmediato

Pareras también ha expresado preocupación por los acontecimientos que se puedan producir a corto plazo. "Tengo miedo de que en los próximos meses haya un incidente grave", ha afirmado durante la jornada. Esta advertencia se enmarca en su visión sobre la rapidez con que está evolucionando la inteligencia artificial y en la dificultad de anticipar sus efectos. Su consideración sobre un posible incidente grave se suma a la valoración de que el ecosistema "actúa sin ningún mapa", una expresión con la que ha descrito la situación actual desde su perspectiva.

El planteamiento de Pareras también cuestiona la posibilidad de que el desarrollo de la inteligencia artificial se detenga para llegar a un punto determinado. "No hay ningún dato científico que diga que el tren de la IA se detenga en una estación humana", ha sentenciado. Con esta afirmación, el socio de Invivo ha insistido en la incertidumbre sobre el punto de llegada de un proceso de desarrollo que considera que sigue avanzando.

Sus intervenciones durante la jornada de Foment del Treball han puesto así sobre la mesa tanto la velocidad de la evolución tecnológica como los retos que, según su punto de vista, plantea para Europa, para la industria y para la sociedad.

La combinación entre inteligencia artificial, agentes, robótica e inversión configura, en su análisis, un escenario de transformación que todavía no dispone de un recorrido claramente definido. Es en este contexto que Pareras ha expresado sus reservas sobre los próximos meses y ha defendido que no existen elementos que permitan afirmar que el desarrollo de la IA se detendrá en un punto determinado.