Eurecat ha presentado el proyecto GRAIL, una iniciativa europea que tiene como objetivo crear el primer modelo de inteligencia artificial fundacional aplicado a la robótica industrial. El proyecto, que dispone de una financiación de 40 millones de euros provenientes de la Comisión Europea en el marco del programa Horizon Europe, busca desarrollar una base tecnológica común que permita a los robots interactuar con el mundo físico de manera fiable y adaptable. Este modelo fundacional se entrenará con grandes volúmenes de datos procedentes de diferentes entornos, tareas y tipos de interacción física.

El coordinador del proyecto y responsable del grupo de Manipulación Robótica de Eurecat, Néstor García, ha explicado que este modelo proporcionará una base común para que los robots entiendan cómo interactuar con el mundo físico de manera confiable y adaptable. Según ha detallado, el sistema servirá como base tecnológica aplicable a diferentes tipos de robots, como brazos industriales, robots colaborativos o plataformas humanoides, de manera que será posible utilizar conocimientos y habilidades ya aprendidas y adaptarlas a nuevas tareas o situaciones.

El proyecto GRAIL, cuyo acrónimo corresponde a las siglas en inglés de Robótica Generativa e IA para el Liderazgo Industrial Europeo, tiene como objetivo reducir el tiempo de preparación de los robots y facilitar su uso en diferentes sectores industriales. La creación de este gran modelo europeo permitirá avanzar hacia robots capaces de entender mejor su entorno, planificar sus acciones y ejecutar tareas de manera más autónoma, siempre con mecanismos que permitan a las personas supervisar su comportamiento e intervenir cuando sea necesario.

El coordinador de GRAIL y responsable del grupo de Robótica Cognitiva de Eurecat, Magí Dalmau, ha destacado que el proyecto permitirá disponer de robots con una comprensión más elevada del entorno y más capacidad para planificar y ejecutar tareas de manera autónoma. Esta capacidad, sin embargo, irá siempre acompañada de mecanismos de supervisión humana para garantizar que los robots actúan de manera segura y controlada.

La soberanía industrial europea

La iniciativa contribuirá a reforzar la soberanía industrial europea, impulsando el desarrollo de soluciones propias en inteligencia artificial y robótica avanzada. La coordinadora del proyecto y responsable de Innovación de la Unidad de Robótica y Automatización de Eurecat, Simona Neri, ha destacado que el objetivo es que la industria europea pueda disponer de tecnologías fiables y competitivas, y reducir la dependencia de modelos y plataformas externas.

La tecnología se validará en cinco sectores europeos clave: la automoción, la aeronáutica, la intralogística, el acero y la electrónica. El consorcio incluye una veintena de socios europeos de diez países, entre los que hay cinco centros tecnológicos y de investigación como Eurecat o el Barcelona Supercomputing Center, seis universidades y diez empresas. Esta diversidad de perfiles permitirá abordar el desarrollo del modelo desde diferentes perspectivas, asegurando que la tecnología resultante sea robusta, escalable y aplicable a las necesidades reales de la industria europea.

El proyecto GRAIL se enmarca en la estrategia de la Unión Europea para reforzar su autonomía tecnológica en ámbitos clave como la inteligencia artificial y la robótica. La Comisión Europea ha identificado la robótica avanzada como una de las tecnologías estratégicas para la competitividad de la industria europea, y ha destinado fondos significativos para financiar proyectos de investigación y desarrollo en este ámbito. GRAIL es uno de los proyectos más ambiciosos en esta línea, por su dimensión presupuestaria y por la calidad del consorcio.

El modelo fundacional que se desarrollará en el marco de GRAIL se convertirá en una referencia para la industria robótica europea, estableciendo las bases para la próxima generación de robots industriales. La tecnología resultante tendrá aplicaciones en sectores tan diversos como la automoción, la aeronáutica, la logística, la siderurgia y la electrónica, y permitirá a las empresas europeas mantener su competitividad en un mercado global cada vez más exigente.