En un mundo donde las reuniones virtuales se han normalizado, pero las dinámicas de grupo a menudo se resienten por la falta de presencia física, un proyecto europeo plantea una solución innovadora: The Guest, un agente de inteligencia artificial diseñado específicamente para moderar, equilibrar y enriquecer las interacciones humanas en entornos de realidad extendida (XR).

Coordinado por el centro tecnológico Eurecat y con la dirección científica de la Universitat de Barcelona, el proyecto GuestXR ha consumido tres años de investigación interdisciplinaria para crear un sistema que no solo observa comportamientos, sino que interviene de manera constructiva para mejorar la comunicación, fomentar la empatía y prevenir conflictos en tiempo real.

Lo que diferencia a The Guest de los asistentes virtuales convencionales es su profundidad psicológica y social. El sistema no se limita a gestionar turnos de palabra o recordar la agenda; analiza indicadores sutiles de exclusión, desequilibrios de participación, tonos confrontados y dinámicas de poder emergentes. "Estamos ante un cambio de paradigma", explica desde Bruselas el profesor Mel Slater, coordinador científico del proyecto por la UB y miembro del Instituto de Neurociencias.

"La realidad virtual y aumentada ofrece oportunidades extraordinarias para la colaboración y el aprendizaje, pero también amplifica algunos de los problemas de la comunicación digital. The Guest no es solo una herramienta técnica; es el resultado de años de investigación en psicología social, neurociencia y ética aplicada a entornos inmersivos", describe Slater.

La arquitectura de este moderador empático se fundamenta en técnicas de aprendizaje automático avanzado, pero su verdadera innovación reside en la base de datos: miles de horas de interacciones sociales en entornos controlados que permiten al sistema entender los matices del comportamiento humano colectivo. The Guest opera detectando signos individuales de retraimiento o frustración, identificando patrones interpersonales de dominio o exclusión, y analizando la temperatura emocional de todo el grupo y su progresión hacia los objetivos comunes. Cuando detecta una dinámica negativa, interviene con tacto, sugiriendo cambios de actividad, reformulando afirmaciones o dando voz a los participantes más silenciados.

El metaverso como laboratorio social

La versatilidad de GuestXR se ha demostrado en ámbitos de aplicación tan diversos como reveladores. Un juego serio de realidad extendida sumerge a los participantes en escenarios de escasez de recursos ambientales, convirtiendo la experiencia en un laboratorio viviente para observar cómo se forman alianzas y se gestionan conflictos ante bienes limitados, con The Guest como observador y facilitador. En otra rama pionera, el proyecto ha dedicado esfuerzos significativos a optimizar la experiencia acústica en entornos virtuales para personas con discapacidad auditiva, incorporando herramientas que mejoran la comprensión del habla y reducen la fatiga de escucha, un paso clave hacia la verdadera inclusión digital.

El proyecto también ha utilizado el agente para recrear y analizar protestas sociales históricas, desde las manifestaciones por los derechos reproductivos en Varsovia hasta los movimientos prodemocracia en Hong Kong. Este caso de uso, desarrollado por un equipo de la Norwegian University of Science and Technology y la UiT The Arctic University of Norway, permite a los investigadores experimentar y comprender las dinámicas de masas desde dentro, analizando qué factores pueden escalar la tensión o, por el contrario, facilitar la protesta pacífica.

La presentación final del proyecto en Bruselas fue, en sí misma, una elegante prueba de concepto. El evento tomó la forma de una mesa redonda celebrada en un entorno virtual y moderada por nada menos que The Guest. "Bienvenidos a nuestra mesa redonda en XR. Soy The Guest, un agente de IA diseñado para ayudar a los grupos a mantener discusiones constructivas e inclusivas en espacios virtuales", comenzó el agente, en una introducción que maridaba la eficiencia algorítmica con una cordialidad sorprendentemente natural.

Durante la sesión, el agente demostró su capacidad para equilibrar la participación, mantener un tono constructivo, centrar la discusión y, cuando era necesario, desactivar tensiones embrionarias redirigiendo la conversación hacia objetivos compartidos, todo ello respetando escrupulosamente los tiempos asignados. Fue una exhibición en vivo de lo que Slater describe como "una investigación apasionante, con un fuerte componente interdisciplinario, que ha abierto nuevos caminos y que, esperamos, contribuirá decisivamente al éxito de la Realidad Virtual y Aumentada social".