En plena expansión de la inteligencia artificial y la automatización, que están redefiniendo tareas y roles, el mercado laboral español refleja una realidad cada vez más evidente: hay profesiones tradicionales que gozan de una gran demanda y para las cuales es difícil encontrar candidatos. Es por ello que, en el marco del Día Internacional de los Trabajadores –que se celebra el próximo 1 de mayo–, InfoJobs ha identificado las ocupaciones que destacan por la baja competencia y la elevada demanda. 

De acuerdo con los datos del último informe de InfoJobs-ESADE Estado del Mercado Laboral en España, la media de aspirantes por vacante se situó en 56 personas (vs. las 52 del año anterior). No obstante, hay oficios técnicos y manuales –fontaneros/as, electricistas o transportistas, entre otros– que presentan niveles significativamente inferiores, consolidándose así como algunas de las áreas con más oportunidades de empleo. En palabras de Mònica Pérez, directora de Comunicación y Estudios de InfoJobs: “Este tipo de perfiles están afrontando un problema real de escasez de relevo generacional que provoca un impacto directo en la demanda. Entornos reales continúan siendo determinantes”. 

Casi 30.000 vacantes en electricidad y 3.700 fontanerías 

En términos de volumen de oferta, el conjunto de la categoría de profesiones, artes y oficios continúa ganando peso dentro del mercado laboral. En 2025 concentró un total de 272.296 vacantes (un 12% del total de ofertas publicadas en la plataforma durante el período analizado). Esto representa un incremento del 6% en comparación con los puestos de trabajo ofrecidos el año anterior (255.718). 

Por subsectores, como se ha ido mostrando, los técnicos tienen un papel relevante en términos de demanda. El de electricidad registró 29.847 vacantes en 2025, mientras que el de fontanería casi alcanzó las 3.700 ofertas. Asimismo, en el acumulado de este 2026 (hasta marzo), contabilizan 7.957 y 1.370 puestos de trabajo, respectivamente. Otros como transporte, con 36.144 vacantes en 2025, destacan por su crecimiento interanual (un 9% más); mientras que desde principios de año acumula 8.672.

Sin embargo, al analizar la demanda, la categoría de profesiones, artes y oficios no es una de las que más candidatos registra. En 2025, fueron 154.118 candidaturas. Pero sí que es una de las que contabiliza un aumento más notable de aspirantes (48.057) en comparación con el año anterior. Si se analiza el nivel de competencia, los datos refuerzan la ventaja comparativa de estos perfiles. Mientras que la media del mercado se sitúa en 56 inscritos/as por vacante, la de profesiones, artes y oficios se posiciona en 37. Al analizar, además, las subcategorías, las cifras son significativamente inferiores. 

En concreto, las más bajas corresponden a transporte, que registra una competencia de 19 aspirantes por vacante, y seguridad y vigilancia (22); también destaca electricidad, con 25, mientras que en fontanería esta cifra es de 26 candidatos por puesto. En el caso de los perfiles específicos dentro de la categoría, electricista contabiliza 31 (y suma 8.179 vacantes); empleado/a de mantenimiento, 34; mecánico/a electricista, 19; técnico/a de calefacción, ventilación, refrigeración y aire acondicionado, 14 (3.208 vacantes); y fontanero/a, 19 (2.913 puestos de trabajo ofertados). 

En conjunto, la combinación de un alto volumen de vacantes y una baja competencia consolida los oficios técnicos como uno de los segmentos con mejores perspectivas de empleabilidad en el mercado laboral actual. En este contexto, la formación emerge como uno de los factores estructurales que explican el desajuste entre oferta y demanda. El informe de InfoJobs-ESADE pone de relieve que el sistema formativo aún no responde con suficiente agilidad a las necesidades reales del tejido productivo, especialmente en perfiles técnicos y de carácter industrial. A pesar de las elevadas oportunidades de empleo, la Formación Profesional continúa teniendo un peso limitado en estas áreas: según datos recogidos en un estudio de Finanzauto y GAD3, solo el 12,7% del alumnado opta por ramas industriales, a lo cual se suma la baja implicación empresarial en modelos de formación dual, ya que solo un 3,3%. Esto dificulta la conexión efectiva entre aprendizaje y empleabilidad. La brecha formativa tiene un impacto directo en el mercado: ya se contabilizan más de 100.000 vacantes industriales sin cubrir por falta de perfiles técnicos cualificados.