Según un estudio de Randstad se constata que un 10,2% de los profesionales activos en España declara poseer habilidades específicas en inteligencia artificial, una cifra notablemente superior a la registrada en economías tecnológicamente muy avanzadas como Estados Unidos (3,6%) o el Reino Unido (3,8%). El informe revela que, paradójicamente, España se encuentra entre los países donde las organizaciones encuentran mayores dificultades para cubrir las vacantes ligadas específicamente a roles de inteligencia artificial, con una tasa del 5,5%. Esta cifra duplica la dificultad registrada en el Reino Unido (2,2%), triplica la de Estados Unidos y sitúa el mercado español al mismo nivel de tensiones que Singapur, solo por detrás de casos más extremos como Noruega o Rumanía. Esta divergencia entre la oferta aparente de talento y la demanda efectiva de las empresas constituye el núcleo de la paradoja española en el ámbito de la IA.
Los analistas de Randstad atribuyen esta dificultad a una confluencia de factores dinámicos. Por un lado, se produce un crecimiento exponencial y global de la demanda, con un incremento del 39,6% en las ofertas de trabajo vinculadas a la IA durante el último año. Por otro lado, este sector sufre una rotación laboral cualificada de “altísima”, fruto de la fuerte competencia y el escalado salarial. A escala global, el 19% de los expertos en IA cambió de empresa en los últimos doce meses, la tasa de movilidad voluntaria más elevada de todas las categorías profesionales analizadas. En España, esta dinámica es aún más acentuada, con una tasa del 20,8%, lo que indica un mercado interno extremadamente caliente y donde la retención del talento se convierte en un reto crítico para los departamentos de Recursos Humanos.
En el extremo opuesto del espectro de competencias, el estudio aporta un indicador muy favorable para el tejido empresarial español en el área de marketing, contenido y publicidad. Mientras en otros países europeos, como Portugal (19,8%) o Suecia (20,4%), encontrar profesionales cualificados en estos campos es un proceso crítico y complejo, en España la tasa de vacante para estos perfiles es solo del 3,2%. Esta diferencia abismal convierte al país, según destaca Randstad, en “el mercado más accesible y eficiente para encontrar talento creativo y de comunicación de toda Europa occidental”. Esta disponibilidad relativa puede constituir una ventaja competitiva significativa para las industrias creativas y las campañas de transformación digital de las marcas con presencia en el Estado.
La emergencia de las nuevas habilidades
Más allá de la tecnología, el trabajo de Randstad alerta sobre un déficit creciente y preocupante a escala global: la falta de habilidades. Este conjunto de competencias interpersonales, sociales y emocionales que definen cómo un profesional se desenvuelve, colabora y lidera dentro de su entorno laboral está en declive en cuanto a su declaración en los perfiles profesionales. Específicamente, la oferta de candidatos que explícitamente mencionan habilidades de comunicación en sus currículums o perfiles en red ha caído un 33% a escala mundial, con la capacidad empática también mostrando una tendencia a la baja. Este vacío coincide con un cambio de orientación estratégica por parte de las empresas.
En un contexto de avance imparable de la automatización inteligente, las organizaciones están priorizando de forma consciente las competencias inherentemente humanas, aquellas que la IA, de momento, no puede replicar ni sustituir. En este sentido, la resiliencia se erige hoy en la competencia más difícil de contratar a escala global, con una tasa de vacante del 12%, seguida de la creatividad (8,7%). Como señala Oriol Mas, director general de Randstad en España, “los empresarios deben priorizar el desarrollo de habilidades inherentes, como el liderazgo, la atención al detalle, la resolución de problemas y el pensamiento crítico, ya que son cada vez más importantes en el mundo de la IA”. Se trata, en esencia, de complementar la potencia de la tecnología con las capacidades singulares de la inteligencia humana.
El informe también pone de manifiesto una tendencia estructural fundamental: la revalorización del talento experimentado. Mientras la demanda de perfiles júnior o de inicio ha caído de manera significativa, la búsqueda de profesionales con más de diez años de experiencia se vuelve crítica y compleja en múltiples mercados. Países como Malasia (16,9%) y Alemania (16,2%) lideran la lista de dificultades para contratar a este nivel de alta especialización.
En el Estado, la tasa de vacante para talento sénior se sitúa en el 8,16%, indicando también una presión significativa. El caso más ilustrativo es el de la India. A pesar de ser un mercado con una baja complejidad global de contratación, su tasa de vacante para talento con experiencia avanzada es un 230% superior a la media mundial. Este dato evidencia que, en la economía del conocimiento actual, la pericia profundamente contextual, el juicio acumulado y la capacidad estratégica que otorga la experiencia se convierten en activos escasos y extremadamente valorados, sobre todo en campos técnicos en rápida evolución como la inteligencia artificial.