El gobierno británico ha anunciado la creación en Escocia de una nueva zona de crecimiento de inteligencia artificial. El proyecto, que prevé la creación de 3.400 puestos de trabajo y atraer más de 9.000 millones de euros en inversión privada, se desarrollará al este de Glasgow. La iniciativa será impulsada por la empresa escocesa de centros de datos DataVita en colaboración con la compañía norteamericana de computación en la nube CoreWeave.

Según las estimaciones del Ejecutivo, aproximadamente 800 de estas nuevas plazas de empleo estarán directamente vinculadas al sector de la inteligencia artificial, destinándose a profesionales como investigadores, programadores y personal técnico especializado. El resto corresponderá a ocupaciones asociadas a la fase de construcción y ampliación del recinto, que incluirá nuevos centros de procesamiento de datos, un espacio dedicado a energías renovables y diversas infraestructuras auxiliares. El plan también incorpora un programa de formación especializada que ofrecerá unas 50 plazas para jóvenes y nuevos graduados.

Una parte significativa de la inversión se destinará a un fondo comunitario de hasta 627 millones de euros, que se desplegará a lo largo de quince años en programas educativos, clubes de codificación, formación tecnológica y apoyo a organizaciones locales. El gobierno británico presenta esta medida como un elemento central de su estrategia para asegurar que los beneficios de la inteligencia artificial "lleguen directamente a las familias y contribuyan a reducir el coste de la vida".

El primer ministro británico, Keir Starmer, ha destacado en un comunicado que la iniciativa permitirá crear "puestos de trabajo bien remunerados" sin que los trabajadores de la región tengan que trasladarse a otras zonas del país. Por su parte, la ministra de Tecnología del Reino Unido, Liz Kendall, ha subrayado que estos nuevos polos de desarrollo tecnológico "aportarán oportunidades generacionales a todo el territorio".

Integración de energía limpia para un crecimiento sostenible

Uno de los aspectos definitorios del proyecto es su aproximación al reto del consumo energético asociado a la inteligencia artificial. El plan integra infraestructuras de generación de energía renovable para el autoconsumo del complejo. DataVita tiene previsto generar más de 500 megavatios de potencia dentro del mismo recinto en los próximos cuatro años. Además, el proyecto incorpora un sistema de aprovechamiento del calor residual de los equipos de refrigeración de los servidores. Esta energía se reutilizará para abastecer el próximo Hospital Universitario de Monklands (Escocia), que tiene el objetivo de convertirse en el primer centro hospitalario del Reino Unido con emisiones netas cero cuando inaugure su nueva sede en el año 2031.

La región de North Lanarkshire, tradicionalmente ligada a sectores como la siderurgia y la minería, busca reorientar su economía hacia la industria tecnológica de alto valor añadido. Danny Quinn, director gerente de DataVita, ha señalado que están creando "parques de innovación, nueva infraestructura energética y atrayendo inversión de algunas de las principales compañías tecnológicas del mundo", con la voluntad explícita de que "los beneficios se queden aquí". CoreWeave, por su parte, confirmará la instalación de procesadores de alto rendimiento para investigación e innovación, y aseguró que esta zona se convertirá en "una de las ubicaciones de inteligencia artificial más avanzadas del mundo".

El contexto de una estrategia nacional

El gobierno británico enmarca esta iniciativa dentro de su Plan de Acción para las Oportunidades de la Inteligencia Artificial. Las autoridades afirman haber completado ya aproximadamente el 75% de los objetivos de esta estrategia, que incluyen la expansión de la capacidad computacional nacional y la oferta de más de un millón de cursos gratuitos sobre esta tecnología.

Con esta nueva zona en Escocia, ya son cinco las áreas de crecimiento dedicadas a la inteligencia artificial anunciadas a lo largo del Reino Unido en los últimos doce meses. Según datos del Ejecutivo, estos polos tecnológicos, en conjunto, han atraído compromisos de inversión privada que superan los 32.000 millones de euros y tienen el potencial de generar hasta 15.000 nuevos puestos de trabajo en todo el país.