La biofarmacéutica Almirall, controlada por la familia Gallardo, ha anunciado la ampliación de su colaboración con el Barcelona Supercomputing Center (BSC) para acelerar la innovación en el campo de la dermatología médica. Para ello se utilizará supercomputación avanzada, computación de alto rendimiento (HPC, por sus siglas en inglés) e inteligencia artificial.
Después de colaborar en proyectos de I+D en el pasado, Almirall se incorpora al programa BSC Connects, una iniciativa estratégica del BSC orientada a conectar el conocimiento científico con el tejido empresarial. Su participación permitirá a Almirall acceder a formación especializada, tecnologías punteras y apoyo personalizado para el codesarrollo de proyectos innovadores a lo largo de 2026.
La alianza impulsa la colaboración directa entre los equipos de ambas instituciones para abordar retos científicos en dermatología. Aprovechando el talento y experiencia del BSC y de Almirall, el marco de BSC Connects permitirá identificar tecnologías innovadoras con alto potencial de impacto y fomentar proyectos conjuntos en ámbitos como la genómica, los gemelos digitales o el diseño de fármacos.
En un comunicado, Karl Ziegelbauer, chief scientific officer de Almirall, indica que al combinar su experiencia en supercomputación e inteligencia artificial del BSC con “nuestro profundo conocimiento en dermatología, generamos una potente sinergia para acelerar el desarrollo de la próxima generación de tratamientos dermatológicos”. Añade que “esta iniciativa está plenamente alineada con nuestra visión de situarnos a la vanguardia de la ciencia y la tecnología para transformar la vida de los pacientes y representa un pilar clave para acelerar nuestra capacidad de descubrimiento y desarrollo de terapias innovadoras”.
La iniciativa BSC Connects tiene como objetivo crear un ecosistema dinámico en el que socios estratégicos del ámbito académico e industrial colaboren para abordar retos complejos y promover el avance tecnológico. Mateo Valero, director del BSC, apunta que el acuerdo con Almirall, en el marco del programa BSC Connects, es un ejemplo de cómo la supercomputación y la inteligencia artificial pueden ponerse al servicio de la industria para generar un “impacto real en la salud de las personas”. Señala que BSC y Almirall comparten una “visión de colaboración basada en una relación de investigación más amplia y en el uso de la tecnología como motor de innovación”.
BSC Connects es el programa de inmersión empresarial del BSC diseñado para impulsar la colaboración público-privada y acelerar la transferencia de conocimiento entre ciencia e industria. La iniciativa permite a empresas e instituciones acceder a la experiencia científica, la tecnología y las capacidades de supercomputación del centro.
El programa incluye formación especializada, desarrollo de casos de uso, oportunidades de colaboración en proyectos europeos y acceso a una red estratégica dentro de su ecosistema de innovación. Asimismo, ofrece un enfoque estructurado que abarca desde la identificación de retos tecnológicos hasta la evaluación y optimización de resultados, incluyendo acciones conjuntas de comunicación, promoción de casos de éxito y la participación en foros y eventos internacionales.