El Ibex-35 ha perdido un 2,62% este lunes, hasta situarse en 17.879 puntos, la mayor caída desde principios de abril de 2025, en un contexto de descensos en los mercados internacionales a raíz de la incertidumbre generadas después del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán.

La banca se ha llevado la peor parte, con descensos del Santander (-4,84%), BBVA (-3,87%), Unicaja (-3,70%), Sabadell (-2,49%) y CaixaBank (-2,19%). Pero no todo fueron caídas porque la petrolera Repsol se revalorizó (+5,80%), precisamente por la situación bélica en el Golfo Pérsico, la gran zona productora del planeta, que ha disparado el precio del crudo.

Las perturbaciones del conflicto en los mercados tienen un claro catalizador: el petróleo. Por el estrecho de Ormuz circula alrededor del 20% del crudo mundial y una tercera parte del transportado por vía marítima. Conocedora de la amenaza que supone su cierre para la economía internacional, la República Islámica ha cerrado parcialmente el paso por el canal.

El precio del barril de Brent, de referencia en Europa, se revalorizaba más de un 5% al cierre de la Bolsa, hasta los 77,84 dólares, aunque llegó a posicionarse en los 82 dólares a lo largo del día. Por su parte, el West Texas, de referencia en EEUU, se alzaba un 4%, hasta los 71,20 dólares.

El alza de los precios del crudo ha desatado el pánico de los inversores, que prevén una subida generalizada de los precios. Así, prácticamente todos los valores del Ibex 35 han concluido la sesión teñidos de rojo. Además de la banda, entre los desplomes destacan Inditex (-4,86%), IAG (-4,72%) y Puig (-4,34%).

Por el contrario, solo cinco de las 35 cotizadas del índice lograron cerrar en verde, con Repsol y Naturgy a la cabeza con subidas del 5,6% y el 1,37%, respectivamente, al calor del alza de los precios del crudo y del gas.

En el resto de bolsas europeas también se han replicado las caídas, aunque con menor intensidad. Así, Fráncfort perdía un 2,56%; París, un 2,17%; Milán, un 1,97% y Londres, un 1,20%.

En la otra cara de la moneda, los activos refugio han vuelto a incrementar su valor. Así, el oro se disparó hasta los 5.300 dólares la onza al cierre de la Bolsa de Madrid, aunque ha llegado a posicionarse al inicio del día por encima de los 5.400 dólares, a menos de 200 dólares de sus máximos históricos.

En cuanto al recorrido de las subidas del oro y las caídas en los parqués internacionales, desde Julius Baer han indicado a Europa Press que "dependerá de la extensión del conflicto en la región y el impacto tangible de la escalada en la economía global".

En el mercado de renta fija el rendimiento del bono soberano español con vencimiento a 10 años subía hasta el 3,133%, mientras que la prima de riesgo frente a la deuda alemana seguía elevándose hasta los 41,8 puntos básicos. Los analistas esperan que los bonos soberanos de los mercados desarrollados, incluidos los bonos del Tesoro de EE.UU., sean mucho "más atractivos", al representar un menor riesgo ahora que la renta variable, lo que reducirá sus rendimientos.

En el mercado de divisas, el euro se depreciaba un 1% frente al dólar, hasta negociarse a un tipo de cambio de 1,1692 dólares por cada euro. Por último, el bitcóin, que acostumbraba a comportarse como un activo de riesgo en situaciones de incertidumbre geopolítica, ha rebotado más de un 5%, hasta los 69.466 dólares.