Veolia ha firmado operaciones de desinversión por valor de 570 millones de euros desde principios de 2026, un avance que sitúa al grupo francés por delante del calendario previsto para ejecutar su plan de rotación de activos de 2.000 millones de euros. La compañía, especializada en servicios ambientales, pretende completar el programa a mediados de 2028, con el objetivo de reorientar su cartera hacia actividades de mayor crecimiento, más internacionales y vinculadas a la tecnología y la innovación.

Las operaciones acordadas hasta ahora superan las expectativas de Veolia tanto en términos de calendario como de valoración económica. Según la compañía, el valor de empresa acumulado de los activos vendidos representa un múltiplo medio de aproximadamente 10,4 veces el ebitda, un indicador que, a juicio del grupo, refleja la calidad de los negocios incluidos en el proceso de desinversión y su capacidad para obtener valor por ellos.

El programa forma parte de una transformación más amplia de la cartera de actividades iniciada con el plan estratégico GreenUp. Desde su lanzamiento, Veolia ha realizado una rotación de activos superior a los 8.000 millones de euros, incluyendo tanto adquisiciones como desinversiones. La estrategia combina la compra de negocios considerados prioritarios con la salida de actividades que ya no encajan en los objetivos de crecimiento y rentabilidad del grupo.

En el apartado de adquisiciones, Veolia ha concentrado principalmente sus inversiones en las actividades denominadas Booster y en el ámbito tecnológico, que representan el 90% de las operaciones realizadas en este capítulo. Otro 80% se ha dirigido a mercados internacionales. Con esta orientación, la compañía pretende reforzar su presencia en segmentos con mayor potencial de expansión y en geografías que considera estratégicas.

En paralelo, el plan contempla desprenderse de negocios no estratégicos, actividades en las que Veolia no figura entre los tres principales operadores de sus respectivos mercados regionales y unidades maduras que necesitan importantes inversiones de capital para conseguir un mayor crecimiento de sus resultados.

Ventas en seis áreas de negocio

Las desinversiones firmadas hasta ahora afectan a diferentes actividades en Europa y Corea del Sur. Entre las principales operaciones figuran la venta de los servicios para edificios en Francia, el negocio de limpieza industrial en Bélgica y la actividad de reciclaje de aceites en Europa.

También se incluyen las actividades de reciclaje en Países Bajos y Corea del Sur, el negocio de residuos sólidos en la República Checa y la venta de una participación minoritaria en una planta de valorización energética de residuos en el Reino Unido.

Veolia no ha detallado en su comunicado el importe individual de cada operación ni la identidad de los compradores. Tampoco ha desglosado qué parte de los 570 millones de euros corresponde a cada una de las actividades incluidas en el proceso.

La consejera delegada del grupo, Estelle Brachlianoff, ha destacado que los resultados obtenidos hasta ahora permiten avanzar por delante de los plazos previstos y con valoraciones superiores a las esperadas. Según la directiva, las ventas contribuirán a mejorar la calidad de la cartera de negocios y permitirán acelerar el crecimiento y reforzar la rentabilidad.

Brachlianoff ha subrayado asimismo que la transformación permitirá aumentar el peso de la tecnología y la innovación en las actividades del grupo y favorecer una creación de valor sostenible a largo plazo. La máxima responsable de Veolia ha expresado su confianza en completar el programa de desinversiones de 2.000 millones de euros antes de mediados de 2028.