Trabajadores de DOW Chemical se han concentrado este lunes por la mañana en las puertas de la sede de la empresa en el polígono petroquímico norte de Tarragona, en la Pobla de Mafumet, para reclamar a la compañía que haga una negociación real para reducir los despidos. La química anunció que quería echar a 116 personas en el Estado, la gran mayoría en los centros que tiene en Tarragona. Los trabajadores han denunciado que en los encuentros la compañía está quemando el periodo de consultas con conversaciones estériles. De momento han hecho seis reuniones y quedan cuatro más, previstas para esta semana y la próxima. El pasado jueves, en asamblea, los empleados acordaron ir a la huelga del 10 al 13 de noviembre.
Los representantes de la plantilla han explicado que en las conversaciones mantenidas con la empresa no han percibido voluntad negociadora. David Navarro, presidente del comité de empresa de DOW en el polígono sur, ha apuntado que se han movido poquísimo y que las condiciones que han presentado son una vergüenza. Su homólogo en el polígono norte, Sergi Ferrer, ha añadido que las condiciones del plan social son de mínimos, prácticamente lo que marca la ley. Según han indicado, en los primeros seis encuentros la única concesión que habría hecho DOW es reducir tres despidos.
Navarro ha explicado que han reclamado analizar conjuntamente qué funciones hace cada empleado, pero que la compañía no quiere hablar de eso y que van con el guion hecho. Desde la empresa, han indicado que la dirección de DOW continúa centrada en el periodo de consultas y en el diálogo constructivo con la representación de los trabajadores, con el objetivo de alcanzar el mejor acuerdo posible para todas las partes. Con esta declaración, la compañía mantiene el tono de diálogo y no entra a valorar las críticas formuladas por los representantes sindicales.
La seguridad como elemento de preocupación
Además de los despidos, los trabajadores ponen el foco en la seguridad, que indican se podría ver comprometida con una reducción de plantilla. Ferrer ha advertido que están convencidos de que la seguridad seguirá siendo una prioridad para la empresa, pero que el problema es que las últimas barreras de seguridad son las personas. Según sus palabras, cuando tienes menos gente para hacer un diagnóstico, para detectar un error o para dar una respuesta inmediata, es cuando se empiezan a escapar cosas. Por eso, consideran que el organigrama futuro que presentan es insostenible y que esto, con tan poca gente, no funciona.
DOW presentó en junio un plan de ajuste para los centros de trabajo que tiene en todo el Estado. Inicialmente, preveía 138 despidos, si bien en las últimas semanas redujo la cifra hasta los 116. La mayoría son en Tarragona, donde hay 690 de los 730 puestos de trabajo en el Estado. Para la química, los 116 despidos se basan en causas productivas y organizativas relacionadas con la organización de las actividades de la compañía en España. Todo ello viene derivado de una estrategia a escala mundial que prevé suprimir unos 4.500 puestos de trabajo.
El calendario de movilizaciones incluye la huelga acordada para los días 10, 11, 12 y 13 de noviembre, una decisión que los trabajadores tomaron en asamblea el pasado jueves. Este paro se suma a las concentraciones que se han ido haciendo en las puertas de la sede y a las reuniones que todavía quedan pendientes entre la compañía y la representación de los trabajadores. Los cuatro encuentros que restan se reparten entre esta semana y la próxima, y serán los que determinen si finalmente se llega a un acuerdo o si el conflicto se intensifica.
