La terminal de contenedores BEST del Port de Barcelona ha puesto en funcionamiento dos nuevas grúas de muelle de 55 metros de altura, las más altas de la instalación. La actuación, que ha supuesto una inversión de más de 130 millones de euros, incluye también siete bloques automatizados, obra civil y equipamiento terrestre. Cada grúa, con un coste de 12 millones de euros, puede operar los buques portacontenedores más grandes del mundo, con capacidad para 26 filas de contenedores.
Durante el acto de inauguración, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha destacado que el proyecto permitirá operar con los buques más grandes del mundo, algunos de los cuales pueden transportar hasta 24.000 toneladas, y ha defendido la necesidad de que las infraestructuras sigan adaptándose a la evolución del sector. Las nuevas grúas han sido diseñadas específicamente para tener una altura más elevada sin interferir con las operaciones del aeropuerto de El Prat. Esta es una cuestión clave, teniendo en cuenta la proximidad de ambas infraestructuras. El consejero delegado de BEST, Guillermo Belcastro, ha explicado que son las grúas con diseño goose neck más grandes del mundo y ha destacado la coordinación con las administraciones para hacer posible el proyecto.
Con estas incorporaciones, la terminal dispone actualmente de 15 grúas de muelle: ocho de 42 metros, cinco de 47 metros y las dos nuevas de 55 metros. La compañía prevé completar en 2027 la ampliación con seis bloques automatizados más, actualmente en construcción, con una inversión aproximada de 140 millones de euros. Además, la compañía prevé incorporar tres grúas más de esta misma altura en 2028, coincidiendo con la culminación de su plan de ampliación. A largo plazo, el objetivo es llegar a tener 40 bloques, 80 grúas automatizadas y 18 grúas de muelle. Esta ampliación permitirá a BEST reforzar su capacidad para atender el incremento de la dimensión de los buques portacontenedores y consolidar su papel como una de las principales terminales del Mediterráneo. El consejero de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, ha reivindicado las nuevas instalaciones como una herramienta importante para la exportación y ha destacado que las dos grúas permitirán seguir haciendo crecer la actividad del Port de Barcelona. Sàmper ha remarcado que los nuevos equipos permitirán que buques más grandes y más altos puedan llegar a Barcelona.
Impacto económico y estratégico
Puente ha remarcado también la importancia estratégica de la inversión privada en el Port de Barcelona y ha asegurado que las dos grúas son la diferencia entre ser un puerto de paso o una puerta de entrada. La terminal prevé mover este año unos tres millones de toneladas, lo que consolida el Port de Barcelona como uno de los principales hubs logísticos del Mediterráneo. Belcastro ha remarcado el impacto económico de la terminal. Según los datos facilitados por el consejero delegado, BEST aporta 2.195 millones de euros de valor añadido bruto a la economía del país y genera aproximadamente 20.000 puestos de trabajo directos, indirectos e inducidos.
La coordinación entre el Port y el aeropuerto ha sido uno de los aspectos clave del proyecto. Belcastro ha señalado que Puertos del Estado, el Ministerio de Transportes, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea y Aena entendieron la problemática de las alturas de las grúas y fueron clave para coordinar dos infraestructuras que ha definido como fundamentales para Catalunya y España. El acto de inauguración ha contado con la presencia de representantes de las administraciones y del sector logístico, que han coincidido en destacar la importancia de la inversión para la competitividad del Port de Barcelona y para la economía catalana. La puesta en funcionamiento de las nuevas grúas supone un paso adelante en la modernización de las infraestructuras portuarias y en la capacidad de la terminal para competir con los principales puertos europeos.
