Las instalaciones del Port de Barcelona han sido el escenario de una operación singular en el campo de los combustibles alternativos. Repsol ha llevado a cabo el suministro de 2.800 toneladas de bioetanol a un buque de Maersk, una maniobra que constituye la primera experiencia de estas características en este enclave portuario y que figura entre las primeras documentadas en el Mediterráneo. El abastecimiento ha involucrado a varios actores de la cadena logística marítima y ha permitido verificar la disposición operativa de la infraestructura local para este tipo de carburantes.
Esta actuación se inscribe en un contexto de creciente interés por parte del sector naviero en alternativas a los combustibles fósiles tradicionales. Los datos disponibles indican que la demanda de carburantes marinos basados en alcoholes está en aumento, y operaciones como la realizada en Barcelona permiten evaluar la capacidad de respuesta de los puertos y de las empresas suministradoras ante estas nuevas exigencias. El suministro al buque de Maersk ha puesto a prueba no solo la disponibilidad del producto, sino también la coordinación entre los diferentes agentes implicados en la cadena de valor, desde los operadores logísticos hasta las autoridades portuarias. Repsol ha señalado que esta operación supone una ratificación de la línea de trabajo orientada a la descarbonización del transporte marítimo. El grupo energético ofrece al sector una cadena de suministro que combina productos convencionales y renovables, con el objetivo de acompañar a las navieras en su proceso de transición energética.
Las características del buque suministrador
El bioetanol ha sido transferido a través del buque de suministro Bahía Candela, la unidad más reciente incorporada a la flota de Repsol y que es gestionada por el operador Mureloil. Esta embarcación ha sido concebida para la manipulación tanto de combustibles marinos convencionales como de productos energéticos de nueva generación. Durante la maniobra de aprovisionamiento, el buque ha utilizado su sistema de baterías, hecho que ha permitido completar la transferencia sin emisiones contaminantes en el entorno portuario. Maersk ha utilizado previamente este tipo de carburante en una de sus embarcaciones de dimensiones más reducidas, el Laura Maersk, con capacidad para 1.800 TEU, que ya en 2023 fue el primer portacontenedores del mundo con motor de doble combustible capaz de operar con metanol.
Actualmente, Maersk dispone de 23 buques con esta característica técnica, diseñados para funcionar con metanol, a pesar de que la compañía continúa explorando el etanol como combustible alternativo para estas unidades. El Laura Maersk ha realizado travesías utilizando tanto etanol al 100% como mezclas de etanol y metanol. Maersk ha explicado que, después de los ensayos con etanol realizados en el buque de menor tamaño, el suministro al Antonia Maersk, con capacidad para 16.000 TEU, permite profundizar en el conocimiento del potencial operativo de este carburante a gran escala. La compañía trabaja con autoridades portuarias y otros socios del sector para desarrollar la infraestructura y los procedimientos necesarios para el suministro de etanol, un combustible que forma parte de las diversas vías que explora para diversificar su futura cartera energética.
