Los trabajadores de la multinacional Nidec en Santa Perpètua de Mogoda (Vallès Occidental) han iniciado este viernes una huelga indefinida con el objetivo de reclamar a la dirección de la empresa un plan industrial de futuro que asegure la viabilidad de la planta y la preservación de los puestos de trabajo. La movilización, convocada por los representantes sindicales, responde a una situación de deterioro progresivo que se alarga en el tiempo y que afecta la estabilidad laboral de la plantilla. Según ha informado Comisiones Obreras, los trabajadores exigen a la empresa que asigne nuevas producciones de mayor valor añadido a la planta catalana para poder adaptarse a la reconversión que está experimentando el sector industrial. Esta reivindicación pone de manifiesto la necesidad de diversificar y modernizar la actividad productiva para garantizar la competitividad a largo plazo.
El sindicato ha denunciado que en los últimos quince años se ha ido reduciendo de manera sostenida el volumen de producción de motores de refrigeración para la automoción que tradicionalmente se fabricaban en la planta de Santa Perpètua. Esta disminución de la actividad responde a una estrategia de la multinacional que ha ido trasladando la fabricación de estos componentes a otros países donde dispone de factorías, aprovechando probablemente las ventajas competitivas de otros mercados.
Esta pérdida gradual de carga de trabajo ha llevado a la plantilla a vivir en una situación de incertidumbre constante, encadenando sucesivos expedientes de regulación temporal de empleo. Actualmente, hay un ERE temporal en vigor que finalizará el próximo mes de septiembre, lo cual añade una presión adicional sobre los trabajadores y sus representantes para encontrar una solución definitiva a la situación.
La posición de la dirección
CCOO asegura que la compañía no es transparente sobre sus planes de futuro para la planta catalana. Según la denuncia sindical, recientemente la dirección ha admitido que tenía la intención de vender la nave donde se ubica la fábrica para después alquilarla a un tercero, una operación que, en sí misma, no garantiza la continuidad de la actividad industrial ni la preservación del empleo. La representación sindical ha puesto de manifiesto que esta decisión no está acompañada de ningún plan de viabilidad que asegure el futuro de la actividad productiva y de los puestos de trabajo.
Esta falta de un proyecto industrial claro y comprometido por parte de la dirección es lo que ha llevado a los trabajadores a convocar una huelga indefinida como medida de presión para forzar a la compañía a definir su futuro en Santa Perpètua. La huelga en la planta de Nidec se enmarca en un contexto más amplio de preocupación por la preservación del tejido industrial catalán y la defensa del empleo de calidad. La reconversión del sector de la automoción, impulsada por la transición hacia la movilidad eléctrica, está afectando a numerosas empresas proveedoras que deben reinventar su modelo de negocio para adaptarse a las nuevas necesidades del mercado.
En este sentido, la reivindicación de los trabajadores de Nidec para que la empresa apueste por producciones de mayor valor añadido en la planta catalana refleja la necesidad de que las multinacionales que operan en el país mantengan su compromiso con el territorio e inviertan en la modernización de sus instalaciones para garantizar su competitividad a largo plazo.
La movilización iniciada este viernes tendrá continuidad mientras no haya un acuerdo que desbloquee la situación y aporte suficientes garantías para el futuro de la planta y de sus trabajadores. Los representantes sindicales confían en que la presión de la huelga pueda hacer reaccionar a la dirección de la compañía y abrir una negociación que permita definir un proyecto industrial viable para la fábrica de Santa Perpètua de Mogoda.